jueves, 8 de octubre de 2009

ESC.35 EXT. ARGENTORES -- TARDE

Ayer miércoles 7 se llevó a cabo la segunda reunión del Circulo de Guionistas de TV (entidad de facto aun en formación), en la sede de Argentores. Fue una alegría ver a los los veintipico que estaban allí presentes, más otros que no pudieron estar por distintos motivos, pero que se hacían sentir desde su participación en la convocatoria. Tal como dijo uno de los representantes de Argentores, hacía tiempo que no se reunían, entre ambas convocatorias, tantos autores.
El objetivo de la reunión era profundizar en un tema tocado en el primer encuentro: la elaboración de un contrato tipo para la profesión, que corrija ciertas deformaciones que se han ido generando en los últimos 15 años en cuanto a la relación contractual entre productoras/canales y guionistas (de ficción y no ficción). Argentores se ofrece como entidad representativa a intentar que este contrato que han elaborado (de ser aprobado por todos nosotros), sea rubricado también por los medios de producción, transformándose así en un estandard.
Argentores propone que este contrato sea leído por todos los autores (socios y no socios de la entidad), a fin de que sea comentado y debatido.
Esta iniciativa de Argentores me parece muy correcta. Sin embargo, cuenta con un gran defecto: para que se transforme en norma, contamos nada más que con la "buena voluntad" de canales y productoras. Esta "buena voluntad", por supuesto, va a estar mediada por una serie de cuestiones de conveniencia económica, de ego y de ejercicio de poder en cuanto a quién controla los contenidos en el mercado.
Como está visto que el mercado tiende a "autoregularse" beneficiando siempre a aquellos que mantienen el control de los mecanismos de producción, apenas empezada la reunión se hizo patente que era necesario atacar otro tema. Una gran deuda que tenemos los autores en la Argentina: nuestro propio sindicato. Una entidad que nos represente en paritarias, que nos apoye con el peso de la ley, y que nos libere de buenas voluntades.
En Argentores se comprometieron a darnos la asesoría legal necesaria para investigar la posible conformación de un sindicato.
Es verdad que, como señalaron algunos, entre los responsables de que este sindicato no exista son los propios autores. Como decía en un post anterior, hemos crecido atomizados y cada uno defendiendo su quinta. Es la opinión de muchos, sin embargo, que los tiempos han cambiado y la coyuntura es propicia como para pensar que, esta vez, se pueda dar.
Para que suceda, necesitamos la presencia de todos. No somos tantos. Unos 200, se calculaba ayer. Cada uno de ellos debe tomar conciencia de la importancia de su aporte. Sobre todo, las "cabezas" de la profesión: su trayectoria y su fuerza en el mercado los hacen necesarios para este emprendimiento.
Dentro de quince días, el martes 20 de octubre, se llevará a cabo una nueva reunión donde se profundizará en todo esto.
Espero que ese día, seamos muchos más que 20.

4 comentarios:

Small Blue Thing dijo...

Ánimo: el miedo es poderoso, y por aquí también vence la voluntad de muchos, pero el sindicato ya está montado, ha sido de gran ayuda para muchos de nosotros, y ahí vamos.

Marcelo Cabrera dijo...

Blue Thing, si tienes tiempo para escribir algo sustancioso, nos sería de gran ayuda que nos contaras cómo fue la experiencia de ustedes con la creación del sindicato, y cómo cambiaron las cosas luego de que se hizo realidad.

Aránzazu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Aránzazu dijo...

(perdón, borré. Soy SBT con su nombre en el Mundo Real, ltd.)

Bueno, yo no empecé en el sindicato: este, ya consolidado, vino a buscar a jóvenes guionistas que habíamos sido becados en 2006, nos ofreció asistencia y formación, y yo decidí hacerme socia. Desde 2007-2008 he estado vinculada todo lo que mi condición de junior-indocumentada me permite.

Creo que lo mejor de ALMA es la atención que presta a los que empezamos en la profesión: en mi caso, doblemente agradecida, puesto que no soy una joven estudiante (dejé la profesión después de 3 años en producción, trabajé cuatro años como periodista, y con la crisis de los 30 volví a empezar en lo mío, desde cero, con un cortometraje).

He pasado este enlace a algunos veteranos de ALMA para que te hablen de esa primera etapa.