miércoles, 28 de octubre de 2009

ESC.49 EXT. LA PROBLEMÁTICA AUTORAL EN ESPAÑA – DÍA (Y NOCHE)

Ahora que estoy metido en el grupo ad hoc AUTORES DE TELEVISIÓN DE PIE, me he puesto a recorrer un poco en la web en busca de información sobre profesionales de otras latitudes, que estén enfrentando o hayan enfrentado coyunturas como la nuestra. La mayor cantidad de material que encontré fue sobre los compañeros españoles, probablemente por una cuestión de idioma, pero también porque son un grupo bastante movedizo, gustoso de generar titulares.

Les cuento un poco lo que encontré.

Como datos estadísticos, un estudio realizado a fines de 2003 por la asociación de guionistas españoles ALMA y la Fundación Autor, daba cuenta de que había en ese momento una población de 2.126 guionistas en España (aquí calculábamos a ojo que somos unos 200, aunque estaría bueno que existiera un relevamiento serio). Entre las principales conclusiones de este estudio, encontré algunas en las que creo, podemos reflejarnos:

· Sólo el 20,1% de los guionistas se dedica exclusivamente a escribir guiones. Un 59,7% compatibiliza la actividad de guionista con otras actividades artísticas o profesionales. Un 17,4% no se dedica a escribir guiones en la actualidad.

· El 73% de los guionistas declaran insuficientes las retribuciones que percibe por sus obras para cubrir sus necesidades y las de su familia. El 46,3% (casi la mitad de los guionistas profesionales) cobra menos de 12.000 euros al año.

· A casi la mitad de los guionistas no le pagan nada si su guión no se llega a producir. Al 76% de los guionistas no le pagan nada por ceder su guión en exclusiva y "moverlo" en el mercado audiovisual si su guión no se llega a producir.

· El 86% está insatisfecho con la valoración de su obra. El 72,1% de los guionistas considera que la aportación de su guión a la obra audiovisual se refleja poco o regularmente en la valoración del producto final.

· Los aspectos que menos gustan de la profesión son los vinculados a: las condiciones de trabajo, la inseguridad del trabajo e irregularidad de los ingresos, los bajos ingresos, la dificultad inherente de la actividad como guionista, las condiciones bajo las que en ocasiones tienen que trabajar, la falta de oportunidades, las negociaciones, etc.

En una nota publicada en 2004, el presidente de ALMA, Agustín Díaz Yanes, denunciaba la situación "pavorosa" que vivía el gremio. "Es bastante significativo que en España, la octava potencia del mundo, el guionista no tenga un estatus a la altura del director o de los actores, cuando el peso del texto es esencial", decía. "Nos pagan el guión escrito y los derechos de autor clásicos, es decir, la exhibición en cine y televisión; pero no cobramos porcentaje alguno por la venta de DVD, ni por el pase en el teléfono móvil, en Internet o cualquier otro soporte”. Yanes también comentaba en esa entrevista que las asociaciones de guionistas intentaron conformar un organigrama del gremio dentro de las cadenas. Pero fue imposible. "Hay unas 150 categorías estructuradas, sin exagerar. El becario, el dialoguista.... La televisión tiene una doble cara. Les ofrecen un sueldo seguro y, a la mayoría, buenecillo”. Díaz Yanes encontraba en aquella nota una razón para esa falta de respeto a la figura del guionista: la tradición española de despreciar al que escribe como al hombre que le sobra tiempo para dedicarse a ello. "No se puede entender de otra forma", decía.

Un año después, el mismo Yanes motorizaba la creación de la Federación de Asociaciones de Guionistas de España (FAGA), que nuclea a ALMA; a la GAC (Guionistes Associats de Catalunya); a la EHGPE (Euskal Herriko Gidoigileen Elkarte Profesionala); a la AGAG (Asociación Galega de Guionistas) y a la EVA (Escriptors Valencians de l'Audiovisual). Noten la cantidad de asociaciones… aquí estamos luchando para conseguir formar la primera. Desde la presidencia de FAGA, Díaz Yanes proponía “acabar con los intolerables contratos basura”, reivindicando los “derechos laborales mínimos y también los de la autoría".
Pedro Rivero, presidente de la asociación vasca de guionistas, calificaba la situación del gremio de "explotación" y señalaba la falta de un movimiento de tipo sindical en el sector, porque en ese momento sólo defendían sus reivindicaciones entidades de gestión de derechos de autor (exactamente el caso de la Argentina hoy). "El guión nace en el momento de mayor precariedad de una película, cuando no hay ni presupuesto ni nada, y la mayoría de los guionistas, que lógicamente lo que quieren es que su guión se haga, lo entregan de cualquier manera", añadía Rivero.
Díaz Yanes anunciaba en aquel 2005 que en las próximas semanas se empezarían rondas de reuniones previstas con los productores, y esperaba que se dieran “resultados en un plazo de ocho meses".

En diciembre de 2007, luego de dos años de obtener ningún resultado, y entusiasmados por el espíritu reivindicativo de los huelguistas estadounidenses (los guionistas de aquel país realizaron una huelga que paralizó la industria televisiva y cinematográfica norteamericana: entre sus reclamos estaban la reivindicación de derechos de autor por las descargas de Internet y los DVD) ALMA convocó a una asamblea que llenó el Cine Doré de Madrid de escritores de cine y televisión. “Todo eran buenos propósitos”, relata en un artículo el guionista y periodista Luis Murillo Arias. “Se organizaron unos grupos de trabajo que analizaron la situación en los campos del cine, la ficción televisiva, los programas de entretenimiento e Internet; enfervorizados voluntarios se ofrecieron para formar dichos grupos. Un año después, la situación no ha cambiado”.
Murillo Arias se preguntaba si, viendo los resultados de la “vía pacífica”, una huelga como la yanqui era posible en España en aquel momento. “Sería un suicidio colectivo”, se respondía a sí mismo. “Lo único que se pudo extraer de la asamblea es que no solamente es imposible, sino que se trata de una quimera fuera de la realidad. ¿Por qué? Primero, porque en Estados Unidos existe una ley que obliga a todos los guionistas del país que quieran trabajar en una producción a estar afiliados al sindicato (WGA). Por eso, el paro fue obligatorio para todo aquel guionista que se considerase profesional. Y, de esta manera, multitudinario” (aquí vemos, una vez más, como la cuestión sindical toma una enorme relevancia).

Murillo denunciaba que ALMA carecía de una fuerza de este tipo. “Para ALMA, los guionistas implicados son los que están afiliados. Y se supone que los más implicados dentro de los afiliados fueron los que se apuntaron a los grupos de trabajo. Bien, pues se dieron varios casos de falta de asistencia casi masiva a las reuniones de los grupos de trabajo. Es decir, ni los más implicados de los más implicados se han implicado del todo. Y las conclusiones de dichos grupos no pudieron ser más obvias. Nada nuevo en el horizonte. Esto, por supuesto, incide en algo que es mucho más importante: la falta de unión. Y ésta se manifiesta, sin ir más lejos, en que el sindicato de guionistas catalán (GAC) hace la guerra por su cuenta y sólo defiende a los guionistas nacidos en Cataluña. Más de lo mismo ocurre en Valencia, Euskadi o Galicia. ALMA, por ejemplo, está luchando por unos sueldos mínimos para los guionistas y, para que, al menos, se garantice el pago del trabajo, cosa que muchos productores no conciben. Pero GAC considera esos sueldos mínimos irrisorios y no quieren hacer causa común con ALMA”.

Un año después, en diciembre de 2008, Alma celebraba una nueva asamblea para reivindicar una vez más un convenio laboral justo. Aprovechaban también para atacar la Ley del Cine, cuyo Real Decreto de desarrollo se aprobó sin que nadie tuviera en cuenta a los guionistas. Según decía en aquel momento Carlos Molinero (la entrevista a Molinero  que linkeo aquí, tiene varias cosas interesantes de leer) vicepresidente de ALMA, señalaba que esto suponía "una muestra de la importancia que tenemos en la industria".
En aquel momento, cada vez más cansados de la “vía pacífica”, la gente de ALMA decidía contactar a todos los guionistas para ver hasta qué punto estarían dispuestos a llegar. De estar todos de acuerdo, se planeaba convocar una huelga similar a la estadounidense. Nunca llegó a suceder.

Hoy, 2009, las cosas en la madre patria aun no han cambiado. Los distintos organismos siguen atomizados, sin poder montar un frente común de cara a la industria. Los problemas permanecen casi idénticos.
Un artículo de de julio de este año, publicado en el portal ABC Guionistas, daba cuenta de lo siguiente:

Vayamos al origen. O sea, al guión. Surge una paradoja sangrante. Como explica Díaz Yanes, por una parte “un guión lo es todo para financiar una película. Sin guión no hay nada, no hay productor, ni subvención ni muchas veces actores”. Sin embargo, ALMA, la asociación de guionistas más importante de España de la que Díaz Yanes es presidente, lleva años batallando para que los guionistas se lleven un 3%, con vistas al soñado 5%, como pago del presupuesto total. La realidad es que los productores están pagando entre un 1 y un 1,5%. Curro Royo, uno de los escasos guionistas profesionales de cine y televisión, con trabajos como Médico de Familia o la película El club de los suicidas, lo expone con rotundidad: “¿Qué peso tiene la calidad de un guión en el resultado de una película? Entre un 60 y un 70%. El desequilibrio con ese 1% es brutal”. Alfred Hitchcock, otro autor indiscutible que encargó la mayoría de sus guiones, lo expresó también con claridad: “Es imposible hacer una buena película con un mal guión”.
Como explica Díaz Yanes: “Si pagas una miseria por un guión el escritor no podrá dedicarle mucho tiempo porque necesitará dedicarse a otras cosas para sobrevivir”. Ni más ni menos. Manuel Hidalgo, guionista habitual de Felipe Vega, recuerda a su amigo Rafael Azcona: “él me decía, por lo que me pagan por esto le puedo dedicar como mucho dos meses”. Y Díaz Yanes cifra en un año el tiempo necesario para trabajar a fondo un guión. El mal sueldo lleva al pluriempleo. Algunos, un 20% según un estudio de ALMA, los más privilegiados, tienen la “fortuna” de vivir sólo de la profesión, aunque la inmensa mayoría lo hace compaginando el cine con trabajos para la televisión, cuyas series de éxito han sido la tabla de salvación del audiovisual patrio, no sólo de guionistas, también de actores y no pocos directores.
En el cine, se ha dicho, la situación es desoladora. Por partes. Primero, las cifras. Según ALMA, la media de ingresos por largometraje es de 27.308 euros. Para casi la mitad de los guionistas, los ingresos por esta actividad no supone ni el 20% de sus ganancias. Más cosas dudosas: al 76% no les pagan nada por “mover” su guión en el mercado. De éstos, finalmente el 76% no vio un duro. Y volvemos al principio. Una vez el guionista ha logrado vender su trabajo, se encuentra con “una falta absoluta de respeto. Yo creo que si los guionistas pudiéramos ser invisibles, los productores lo preferirían”, dice David Planell. Como denuncia Elvira Lindo: “Es habitual que escribas el guión de arriba a abajo y que luego aparezca el director, haga cuatro cambios, y lo firme contigo de manera conjunta. Parece que si no firma la película no es suya. Es un error tremendo concebir así la labor del cineasta”.
En televisión, donde la tradición americana fija al guionista como alma del proyecto, de hecho, muchas veces es el productor ejecutivo de la serie, se ningunea “hasta extremos inimaginables esta figura -denuncia Royo-. Por ejemplo, se acaba de anunciar una serie sobre la figura de Adolfo Suárez. En todos los medios se ha dicho que es un trabajo del director Sergio Cabrera. En ninguna parte se ha publicado quiénes son los guionistas, como si no existieran. Yo lo sé porque soy de la profesión, porque si no es imposible”. Los guionistas no sólo piden dinero, también exigen reconocimiento.

Creo que pueden sacarse muchas conclusiones de todo esto. Las similitudes entre la coyuntura de los autores españoles y la nuestra es notable. Ellos empezaron un camino para salir de esta coyuntura hace cinco años, y todavía no ha logrado sus principales metas. No sé cuáles son los tiempos en este tipo de luchas, quizá cinco años es normal, diez años es normal. Espero que no. Lo que podamos aprender de los errores ajenos, aprendámoslo. Para no estar dentro de cinco años parados en el mismo lugar.
Saludos a todos.

5 comentarios:

Clarisa dijo...

Excelente recopilación de datos.
Muchas gracias.
Clarisa

Belén dijo...

Triste pero muy real. Mal de muchos consuelo de tontos? Tenemos que hacer algo, sin duda. Gracias por compartirlo!

Camilo Torres de la Guía dijo...

Muy buena la nota. ¿La pegaste en el grupo de fb? (y no quise decir flashback, está claro)...

abrazo

Marcelo Cabrera dijo...

Gracias Camilo. La puse en Autores de Pie... ¿qué es fb? ¿Filibusteros?

Pedro dijo...

Hola, me llamo Pedro y soy de la productora Galáctica Films, la verdad los guionista de cualquier genero están, mal valorado, yo antes hacia guiones y creando concurso y juegos para tV, pero nadie le interesaban, hasta que un día una tv privada nacional, me plagio un concurso, y ahora algunos juegos también, me lo han plagiado, lo mejor es escribir y rodarlo, yo se que no hay dinero, pero yo he creado la franquicia del cine para guionista, directores, cameras , extras de cine, es decir crear un grupo, la franquicia es de 3000 euros, al partir de 100 personas y va bajando, si queréis ver mi tabla y mis proyectos , y también me gustaría alquilar una nave, para todos los socios/as y empezar a cambiar el genero de cine, y olvidarse de l grupo de la ceja, lo dedico a todos los guionistas, mi pagina web es www.galacticafilms.es