viernes, 21 de enero de 2011

STORYTELLERS: MARCELO CAMAÑO

Marcelo Camaño es un tipo especial. No solo porque participó de éxitos como Resistiré, El Deseo, El Capo,  Montecristo, Vidas Robadas y Televisión por la Identidad, sino porque no se calla la boca cuando algo le molesta. Y eso, en este medio, suele tener un precio alto. A Marcelo, no le importa y sigue para adelante, tanto con su pluma, como con su energía a la hora de fundar la asociación civil de autores que se está gestando.
Pero lo que nos compete hoy es su visión sobre la escritura de guiones, así que aquí va.





1. ¿Cómo vencés a la hoja en blanco? 
 En general no suele ser un problema la hoja en blanco, porque o bien llego con una idea ya en fila o bien sentarme frente al teclado y la hoja en blanco me acomoda lo que estaba desacomodado. Es raro, pero muchas veces confié en que en ese momento resolvería una parte de lo que no venía resuelto en una trama, o que me generaba dudas por diversos motivos. 

2. ¿Qué preferís, los géneros o las historias?
Prefiero las historias, en mi caso primero suele aparecer una historia o un personaje y después va derivando el genero, previo a ir viendo el tema. Muchas veces el tema está buenísimo, pero no aparece la historia justa o destacada. O la forma, porque puede ser un personaje que arranca para el teatro, y queda ahí. O para el cine y queda ahi. Cuando se dirige hacia la televisión la desarrollo más. Generalmente para las telenovelas lo primero que aparece es el tema, luego una historia o un personaje central. 
3. Ronald Moore dijo que “una serie de televisión es una historia sobre un grupo de gente. (...) El concepto es seguir a esta gente, no a los eventos”. ¿Cómo construis la relación personaje/trama?
Los personajes son los que mandan, de eso no hay dudas. Sigo una lógica del personaje en función de la logica de otro personaje, opuesto o no. La relación con la trama se va construyendo con tiempo y esfuerzo. A veces una trama sale rápido y otras veces se retrasa porque algún concepto no está lo suficientemente maduro. Me interesan las tramas dinámicas, donde el personaje lleva el control de la situación incluso de los imponderables y oponerle otro personaje/trama o situacion que lo descoloque y lo haga torcer. La preparación de la trama es fundamental para no volverse loco en el camino, saber adonde vamos, aunque después cambiemos ese rumbo por diferentes motivos.  
4. ¿Cuáles son tus 5 reglas más importantes a la hora de estructurar?
Donde está el final. Mantener a los protagonistas ocupados en escenas que avancen la trama.
A los secundarios importantes traccionando historia. Estar alerta que algo nuevo aparezca en el capitulo (puede ser el cierre de algo también). Intentar buenos prefinales que tengan continuidad. No mentir al público en el final. 
5. ¿Cuáles son las preguntas más importantes que te hacés interiormente antes de escribir una escena, para que sea realmente dramática y no solo pase información?
No suelo hacerme preguntas previas, soy muy crítico de lo que hago y si no funciona por algún motivo, la descarto sin miramientos. No me quedo enamorado de lo propio, pero sí me pasa con otros autores, si otro autor estructuro un capítulo y algo me gustó mucho pero por una falla del capitulo hay que sacarla, prefiero guardarla para más adelante. Lo mismo con algunos diálogos cuando hay que sacrificar escenas por el largo del capitulo por ejemplo.  
6. David Mamet dijo “si hacéis que los personajes no puedan hablar, y escribís una película muda, estaréis escribiendo un gran drama”. ¿Qué opinas de esta afirmación?
Estoy de acuerdo. Soy un gran defensor de las escenas sin dialogo, como también de las escenas de largos párrafos. Creo que lo dinámico tiene que estar muy presente, pero si hace falta detenerse en una gran discusión o en una gran escena visual, hay que hacerlo sin miedos. 
7. ¿Cuáles son los principios que hacen de un diálogo, un gran diálogo?
Los ando buscando, si alguien los tiene que no sea tan egoísta de compartirlo con los colegas.
En general el diálogo es la parte más delicada de todo guión, porque primero escribimos lo que sabemos tiene que estar, pero después hay que vestirlo -o desvestirlo- con el fin de encontrarle más originalidad. Me interesa que siempre se diga algo en un capítulo, no referido a la trama en sí, algo con respecto a la vida. Soy muy complicado con eso. El público nos mira para entretenerse, hay que aprovechar esa concentración para decir algo más.  
8. ¿Qué situaciones del oficio de contar crees que atentan contra el arte de contar? 
Puede ser el apuro, el rigor de la entrega, los problemas de producción que tenemos que solucionar desde antes que el libro sea entregado, la incomunicación con un director que se ofende si el autor no piensa igual, en fin, infinitos temas. No se si hay alguno específico de nuestro oficio. 
9. ¿Cómo te sentís en relación a la finitud del guión, en relación a que es solo un primer paso hacia el producto final?
Yo creo que es un primer paso, nos sentimos realizados cuando lo vemos interpretado, dirigido, editado, sino está incompleto. Sino hay que hacer literatura y dejarse de joder. 
10. ¿Cómo se articula en Argentina, en tu experiencia, la relación entre autor y productor?
Aspiro a que mejore todo el tiempo. El productor no es el enemigo, pero muchas veces obstruye demasiado. A veces por economía, a veces por inoperancia. Hay que hacer oficio con el productor, hay que explicarle, ayudarlo, guiarlo. Y que entienda que sin un buen libro, no hay producto posible.
Yo he tenido buenas experiencias con los productores, no soy el peor ejemplo para esas relaciones, yo me he sentido escuchado y muy valorado. Pero es cierto que a veces se encaprichan con historias o simplemente escenas que nos llevan gran parte del tiempo demostrar que están erradas o que no son convenientes. Hay tantos casos que nos rodean! También creo que esta modalidad en la cual hay productores que "piensan" una idea, y pretenden que el autor la lleve adelante es un evento muy común en varios lugares de América Latina. Y que debemos cambiarla por el "concepto", que no es lo mismo y a ellos posiblemente los deje mas tranquilos. La puse en práctica y funciono. 
Creo que si tuviéramos más elementos productivos de nuestro lado deberíamos parecernos a los grandes autores de las series que no pierden el control del producto hasta el final, como David Chase o Alan Ball. O como los mismos autores brasileros como Gloria Perez o Benedito Ruy Barbosa, que logran una identidad con cada una de sus novelas. Ahi está el punto. Cada uno hace su tarea, pero el autor no puede no estar en el corte final, en lo que inmediatamente verá el público. Hay que lograr eso.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Marcelo es un gran autor al que admiraba sin conocerlo. El destino nos juntó como profesor y alumno. Lo practicado, pensado, ensayado y aprendido con él fue de una gran riqueza... ¡Un maestro!

Pika

Anónimo dijo...

el tema es pensar la desigualdad en todos los campos y no solo llevarla a lo tuyo. A nivel mundial cada vez hay menos sillas, es este capitalismo salvaje.
Te felcito por tu nuevo exito.
M

rosa luli dijo...

Que el destino haya reunido a Marcelo maestro, y a Germán(Pika) alumno, augura un futuro de éxitos magníficos.
Con solo recordar al genial abuelo, Pedro Osmar Catalano, no descarto que en el interior de Germán se encontrarán esos mismos génes que a mi siempre me llenaron de admiración, y que hoy tienen la oportunidad a través de Pika de mostrar pública y masiva mente todo aquel talento que estuvo escondido en aquel pueblo que amo.