sábado, 17 de octubre de 2009

ESC.41 INT. MUNDO ANIMADO -- DÍA

Los que haya mirado, en la columna de la derecha, la sección Blogomanía, verán que entre los sitios que recomiendo está Ilusionario, el blog del estudio de diseño y animación de Guillermo Casas y Juan Pablo Figueroa. Realmente me parece que el trabajo de estos dos ilustradores, animadores y diseñadores gráficos es excelente. No solo desde un punto de vista artístico, profesional, sino algo que me parece muy importante: desde lo lúdico. Uno observa las ilustraciones y no puede evitar sentirse parte de un universo de juego y movimiento. Para mí esto tiene un valor enorme.
Explorado un poco Ilusionario, me encontré con un corto protagonizado por Pablo Echarri y Carolina Peleritti, para el cual Casas y Figueroa compusieron animaciones que son parte de la trama. Me gustaría compartirlo con ustedes, porque me pareció un trabajo precioso y me hizo pensar en una experiencia reciente que tuve.
Aquí va el video:

La experiencia reciente a la que me refería no tuvo que ver con problemas médico ni psicológicos (bueno, eso también, pero es material para otro post). Hasta hace poco estuve trabajando en un proyecto de animación bastante ambicioso, realizado en la Argentina para el mercado Europeo.
Ya hablé del tema, indirectamente, en el post
Mente Autista. El Artista/Autista era, justamente, el líder del proyecto.
Una cosa que rescato de las que
A/A decía, era que había que estar muy entusiasmado, muy enamorado del guión de un proyecto de animación, porque sino era imposible sostener el nivel de energía necesario para llevarlo a cabo, un trabajo de orfebrería que puede llegar a demorar de seis meses a un año.
A medida que me involucré en el trabajo, entendí cuánta razón que tenía (sin que esto quite que su
approach al proceso era completamente desquiciante). Observando como, por ejemplo, una escenógrafa creaba durante una semana un pequeño decorado, de no más de 50 cm de base por 20 de alto, totalmente creado en falso para dar la sensación de gran perspectiva cuando solo tenía 10 cm de profundidad... uno se da cuenta de que es un trabajo de amor.
Lo mismo para cada diseño de personaje, para cada expresión, para cada sonido, para cada movimiento. Todo aquello que damos por sentado al hacer una serie o una
telenovela, en el universo de la animación tiene que ser pensado y creado desde cero. No se trata solo de tener un buen guión y pensar cuáles son los tiros de cámara: cada respiración del personaje tiene un sentido, y esto transforma todo el proceso creativo en una enorme reflexión sobre el mundo.
Pequeño responsabilidad. Por eso es tan increíble que, con semejante peso sobre los hombros, los animadores no pierdan las ganas de divertirse. El espíritu lúdico.
Algo de eso aprendí a imprimirle a los guiones que escribí o que ayudé a escribir para este proyecto. Espero poder volver a repetir la experiencia, porque fue maravillosa.
¡Buen fin de semana y feliz día a todas las madres que leen este blog!


3 comentarios:

Ilusionario.com.ar dijo...

WOW! Marcelo? que honor, gracias por tus palabras, nos llenan de orgullo!
Gracias por tomarte el trabajo de postear algo nuestro!! Muchas gracias!! Ahora te contestamos con un post en nuestro blog!
GRACIAS DE NUEVO!!
Abrazo!

Ilusionario.com.ar dijo...

Aca te dejo el link con el post en nuestro blog.
http://ilusionariocba.blogspot.com/2009/10/que-lindo-empezar-asi-un-lunes.html
Saludos!!

Andrea dijo...

muy bueno el corto!! muy bello, grácias por compatirlo Marce!! pasaré a visitar el blog de Ilusionario!
saludos