jueves, 10 de junio de 2010

ESC.107 INT. 3D-ESCONCIERTO -- DÍA

Se venía hablando del tema desde que James Cameron hizo explotar definitivamente la bomba con Avatar: el reino del 3D no solo se extendía a todos los cines y gran parte de las producciones, sino que también se proponía conquistar los hogares. Como la transferencia tecnológica es cada vez más rápida desde el centro hacia la periferia, hoy podemos decir orgullosos que, en los próximos meses, comenzarán a venderse en los comercios argentinos los primeros televisores 3D. Y no solo eso: según una nota publicada hoy en Clarín, tanto Cablevisión como DirectTV anunciaron que ya disponen de la tecnología necesaria para transportar señales en 3D cuando el contenido esté disponible en la Argentina. Cablevisión incluso  hizo una demostración de cómo se ve en un televisor 3D una película (La era del hielo 3) transmitida a través de su red. Magia.
Leyendo esto, me puse a repasar mis experiencias 3D. U23D, en el Imax, fue una experiencia increíble. Prácticamente era como estar en el escenario con Bono y sus muchachos. Un espectáculo único.
Avatar me resultó un poco más difícil, al principio. Había algo raro en la forma en que se despegaban los distintos planos de la imagen unos de otros, sobre todo en los decorados más reales. En todo aquello generado por CG, el 3D funcionaba a las mil maravillas. Una vez que uno se acostumbraba a ver diferente y el cerebro hacía el ajuste, se convertía en un espectáculo maravilloso. No cabe duda de que la tecnología, aquí, colaboraba en el despliegue del relato. 
Luego vino Furia de Titanes, una de las primeras películas víctimas de la fiebre del 3D. Con esto, me refiero a cintas no filmadas originalmente con cámaras 3D, ni planificadas para este formato, pero que son transferidas al mismo. El efecto, en la pantalla, es bastante deplorable: no solo no hay una enorme diferencia entre ver la película con o sin los anteojos, sino que, en realidad, se genera un cierto "ruido" que interfiere con la visión de la película.
Y mucho me temo que esto es lo que va a pasar con la llegada del 3D al hogar. 
En el caso de Avatar, la tecnología se usó como parte constitutiva del relato. Algo similar a lo que hizo George Lucas con su trilogía de precuelas de Star Wars y el uso de la pantalla verde. 
Pero el 3D no es al espectáculo audiovisual, lo mismo que el sonido y el color, cuyo advenimiento terminó de formular un idioma. Usando otros términos, el 3D no es (y no creo que sea por mucho tiempo) pervasivo, ubicuo. Es solo una herramienta, y su uso indiscriminado terminará interfiriendo con el lenguaje audiovisual, si no es usado con precaución. 
Los televisores 3D no hacen productos 3D; solo adaptan la imagen a este formato. Es la misma diferencia entre Avatar y Furia de Titanes, y es notable. 
Por otra parte... ¿qué beneficio puede traernos ver Malparida en 3D? Aun cuando Pol-Ka, por ejemplo, comprara cámaras 3D para hacer sus tiras, y así generar un producto pensado para esta tecnología, ¿qué le aportaría esto al relato? Mi sensación es que nada. O lo que es peor: terminaría interfiriendo con el disfrute del mismo. 
Me imagino que los nuevos televisores tendrán la capacidad de permitirnos elegir entre la imagen normal y la 3D; lo contrario sería un gran error. 
En todo caso, como guionista, me pregunto si llegará el momento en que deba aplicarle un tratamiento 3D a mi forma de contar. Me imagino a McKee dando cursos de "pensamiento 3D": "Visualización tridimensional de la estructura del capítulo", o "3Drama: visión espacial de los tres actos".
Y yo que pensaba que todos éramos 3D desde el principio... hemos vivido en un mundo 2D sin darnos cuenta. Somos Los Simpson. 
Claro, esto no es ninguna novedad. 
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3 comentarios:

Mario Borovich dijo...

Será posible cuando el truco deje de fascinar y se ponga al servicio de contar la historia y no ésta en función de sostener el truco. Es interesante tu planteo sobre los teóricos del guión y el 3D, los tiempos dramáticos son distintos en la tele y en la pantalla del cine incluso por las dimensiones de las mismas, la capacidad de generar atención, sostenerla, de ahí incluso el momento del catalizador. ¿esto cambia cuando todo cobra volúmen? Y más: recuerdo que Tarantino decía algo así como que escribía sus guiones imaginando el ay huy, ohh de los espectadores... Si éstos se fascinan también por la truca visual y sonora, debemos calcularla en nuestro guión? (Bueh, perdón, me colgué del guión que venía escribiendo, me metí y vi esto... ahora a seguir laburandooo) Abrazo

Small Blue Thing dijo...

Precisamente, con Avatar, el paso que apunta Mario se ha hecho: no diría que el 3D estaba al servicio directamente del argumento, pero sí de Pandora en cuanto escenario-personaje. Hacia dentro, en lugar de hacia fuera. Gracias a eso podías entender que Jake Sully no tuviera ninguna duda en pasarse.

Anónimo dijo...

hola marcelo, tocayo... te contacto para hacerte una propuesta, hace varios años q trabajo en un complicado projecto llamado "el juego de los dioses",novela cual seria una saga de 3 partes. el tema es q, hay mucho tela para cortar, y su escencia es tan delicada q supera todo lo q el ser humano pueda conocer, (o sea, mucho para un hombre solo)... para q te des una idea, de chico era un medium poderoso, sufria una patologia muy especial... cual al estudiarla solo se la pudo identificar y marcar sus caracteristicas mas evidentes... en fin, es un tema de camisas de once baras, pero ahi esta la gracia... codigo da vinci un poroto... keres hacer historia? contactame y hacemos el guion mas sorprendente de todos los tiempos. 15 5 995 2278