miércoles, 4 de noviembre de 2009

ESC.52 EXT. FRECUENCIA 04 -- DÍA


"Estamos cinco años adelantados", dijo el productor con orgullo. Se refería a la forma y al contenido de Frecuencia 04, la tira juvenil que estábamos haciendo. A pesar de todo el empuje que le habíamos puesto, no estaba marcando bien: o por lo menos, no cumplía las altas expectativas que todos teníamos en ella. Diez puntos, era el promedio. Para la tele de hoy, no está tan mal, creo yo; pero en 2004, no alcanzaba. De hecho, el programa tuvo un final algo abrupto.
Las críticas, como suele suceder, no ayudaron. Hablando del programa, el siempre ilustradamente lapidario Marcelo Stiletano, de La Nación, decía en aquel tiempo: "cuando más pretenden acercarse a un estilo crudo, descarnado y realista, más artificiosas y forzadas resultan las situaciones. Como si no alcanzara para la franca descripción de la conflictiva vida adolescente el tono melodramático y efectista al que nos habían acostumbrado títulos expuestos a justificadas controversias como "Verano del 98" y "Rebelde Way", ahora llega a Telefé "Frecuencia 04", en el que detrás de un vistoso ropaje visual asoma un mundo generoso en conflictos, dudas e indefiniciones (...) un registro más atenuado, ligero, en el que se mezclan las búsquedas artísticas del estilo de "Fama" (instaladas en una suerte de espacio multiuso de expresión artística identificado como "El galpón") con conflictos afectivos, precarios apuntes de carácter social y una manifiesta y casi absoluta ausencia de personajes adultos y de instancias de educación formal, aunque por lo que se ve (indumentaria de marca y muchos elementos de confort a disposición) a la mayoría de los protagonistas de la historia no le falta nada en términos materiales (...) Ese desordenado ir y venir entre la supuesta mirada "transgresora" surgida de algunas situaciones fuertes y el tono light y hasta cómico que se propone en otros momentos no hace más que quitarle identidad al relato (...) Hay también un exceso de virtuosismo en la forma en que se plasman algunas situaciones, ilustradas con música estridente y retratadas con recursos propios del cine publicitario, cuyo riesgo siempre latente (y aquí concretado en más de una ocasión) es reemplazar el sentido dramático por una banalización que es puro efectismo visual (...) pero nada en "Frecuencia 04" resulta tan molesto y perjudicial como el hecho de haber planteado con el tono liviano que caracteriza a esta propuesta (aún con el atenuante de una resolución favorable) un tema tan sensible y delicado como el del suicidio entre los adolescentes. Como si el programa entero tomara al pie de la letra la afirmación del locutor pirata Jagger, para quien todo vale con tal de llamar la atención de sus oyentes."
No es que hayamos perdido público potencial por esta nota, pero dentro del medio no ayudó, claro. Y aunque uno trata a veces de hacer oídos sordos a ciertos artículos (no por necedad o incapacidad de aceptar críticas, sino por rebeldía a la costumbre del periodismo local de subrayar los defectos hasta volverlos mortales), es difícil no sentirse afectado.
En este contexto es donde entra la frase del productor: "estamos cinco años adelantados", es decir, somos incomprendidos. Por eso nos critican; por eso el canal no nos apoya; por eso cierto público no nos ve. En su momento, sentí que esta idea no hacía más que disimular nuestros errores para llevar a la pantalla un producto que se volviera realmente popular (para el horario de las 18 horas, aun en ese momento, con apenas 3 o 4 puntos más, lo hubiéramos logrado).
Pero hoy, justamente cinco años después, la frase del productor resuena en mis oídos como "profética". Veo muchos programas que replican ciertas formas que nosotros usábamos, con contenidos que me parecen peores desde varios puntos de vista. Programas que son exitosos, además, con un rating cercano al que supimos hacer.
No quiero decir con esto que cualquier error que hayamos cometido en la forma de contar, o en los temas que tratamos, quede perdonado simplemente porque hoy se han vuelto comunes. Digo, simplemente, que a veces el tiempo asienta algunas ideas y demuestra que son más válidas de lo que parecía en un primer momento.
También hoy, cinco años después, sigo recibiendo derechos de emisión de Frecuencia 04 de los países a la que fue vendida. Principalmente de España, donde se transformó en un pequeño éxito que perdura en el tiempo y se sigue emitiendo en distintos re-runs.
Hace poco encontré una página española, justamente, de la cual podían descargarse casi todos los capítulos. Me bajé algunos para verlos y recordar buenos (desde lo que era el proceso autoral) tiempos. Y me encontré con un producto mucho más digno de lo que permite adivinar la crítica de Stiletano.
Está bueno poder mirar para atrás y sentirse orgulloso de lo que uno hizo, aun siendo capaz de advertir los errores cometidos (que no fueron pocos).
No sé si estábamos cinco años adelantados, pero hoy, cinco años después, estoy orgulloso de haber participado en Frecuencia 04.

2 comentarios:

Jessica dijo...

Guardo muy buenos recuerdos de Frecuencia. Mi segundo trabajo profesional.. La confirmación que lo anterior no había sido una excepción, ni un regalo... que estaba empezando mi carrera. Era un poco altanera y caprichosa. Aprendí mucho. De vos también, Marce. Guardo algunos consejos que me diste en aquel entonces, profesionales y personales. Gracias!

Marcelo Cabrera dijo...

Fueron buenos tiempos, Jess. Me alegro que los hayamos compartido. Un beso!