miércoles, 21 de julio de 2010

ESC.123 EXT. TELENOVELAS SOCIALES -- DÍA

Parece ser que cierto pope de la televisión argentina no inventó las telenovelas de contenido social, después de todo. Desde hace años, en países como China, India y Sudáfrica, las telenovelas enfocadas hacia el servicio social tienen gran relevancia. Concretamente, hablo de Detective Vijay (India), Soul City (Sudáfrica) y Ordinary People (China). Estas tres telenovelas tratan abiertamente temas como el alcoholismo, el maltrato familiar, la depresión, los problemas de las mujeres y el tema del sida.
No se trata solamente de que los guionistas incluyan estos temas desde un punto de vista narrativo. En el caso de Soul City, la propuesta consiste en adaptar los contenidos dramáticos de forma tal que se puedan tocar temas sensibles para la población y ayudarla a lidiar con ellos.

Soul City transcurre en un centro urbano imaginario, del mismo nombre, y hace foco en los acontecimientos que transcurren en un centro médico, la clínica Masakhane.Muchos de los casos tratados en esta clínica está basados en casos reales, y no con la misma intención que, digamos, Mujeres Asesinas: la idea es denunciar temas (como por ejemplo, el abuso de mujeres) y generar debate público. Para lograr esto de forma más plena, Soul City se ha ido abriendo a otros medios: tiene una pata radiofónica llamada Healing Hearts, que se trasmite en nueve lenguajes africanos, ha instituido un premio, el Soul City Health Care Worker of the Year, e incluso un programa orientado a los niños, Soul BudyzzSoul City ya lleva siete años como una de las series de mayor ranking (la ven dos tercios de la población), e incluso una localidad cercana a Pretoria ha sido rebautizada con el nombre del programa.

El caso de Detective Vijay, uno de los 10 programas televisivos más vistos de India, también es paradigmático. Es una telenovela dirigida a los hombres de las áreas rurales, que trata temas de alto impacto social:  el maltrato de los hombres a sus esposas, la educación de las mujeres y el tema de prevención del sida. Pero su mayor particularidad es que Vijay, el personaje central, es seropositivo. En un país donde hablar de ciertos temas es tabú, haber vuelto popular un personaje así es un trabajo ejemplar. "La clave del éxito fue el truco de no hacer del sida el centro de la historia", dice Roy Head, uno de los autores. "Si se ofreciera un espectáculo solamente sobre el sida, no habría telespectadores"Devika Bahl, director creativo de la telenovela, explica que la serie "es un reto para nosotros. No podemos, incluso, mostrar escenas de besos en la pantalla. Lo máximo aceptable es un abrazo. La ruta del sexo no es aceptable. Tenemos que encontrar vías para decir cosas que culturalmente sean aceptables, sino de otra forma el mensaje no llegaría".

Tanto Soul City como Detective Vijay, tienen al SIDA como personaje central. No es casual:  5,3 millones de personas en Sudáfrica y 4,5 millones en la India sufren de SIDA.

Finalmente, tenemos a Ordinary People, en China. Esta telenovela trata temas tan polémicos allá como el de los hijos, el mal trato a las mujeres y, también, el ostracismo en el que viven quienes padecen de sida. "Queríamos crear un buen tema con un buen mensaje social. De los 1.300 millones de habitantes de China, unos 800 millones ven nuestro programa diariamente," dice Yan Jiande, productor de la telenovela.

Jiande refleja también que hacer este tipo de productos no solo implica un social, sino también político. Según él, las autoridades de su país han sido cooperativas con la telenovela, pero dejándoles claro que "pueden mostrar que el sida se contrae a través de transfusiones de sangre y drogas, pero no por una relación sexual. El mencionar las relaciones sexuales no es aceptable en comunidades rurales o por el gobierno. Hace diez años, una escena donde había un beso entre parejas había que cortarla".

Argentina no se parece a ninguno de estos países, y en consecuencia, tenemos las novelas que tenemos. Montecristo, Vidas Robadas, y la inminente Conurbano, se plantean como espacios donde debatir algunos temas sensibles para nuestra sociedad. Pero no son suficientes. Ojalá tuviéramos más espacios como estos, y los usáramos para tocar otros temas urticantes.
Cambia, todo cambia, así que quizá en algún momento llegarán.
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