miércoles, 7 de julio de 2010

ESC.119 INT. ZONA DE PELIGRO -- DÍA

"Tiene una trama básica muy atrayente, intérpretes carismáticos y está abierto a múltiples vueltas de tuerca. Una novela ambiciosa, clásica y con el crédito abierto", dijo Marcelo Stiletano, en su crítica de la Nación con motivo del estreno de Secretos de Amor, la "novela de Solita". Stiletano no suele ser muy amable a la hora de apreciar telenovelas (o tiras, si quieren), pero sí es, a mi parecer, un analista agudo e inteligente. Así que creo que el botón de muestra cuenta. El resto, son asuntos de otra índole: estrenada el 14 de junio con pico de 13 puntos, Secretos aterrizó en la pantalla local en medio de la fiebre mundialista, lo que suele considerarse que no es un buen momento. Tuvo problemas para mantenerse en los dos dígitos de rating. A menos de un mes de lanzada, el pope de la productora ONTV, responsable de la ficción, decidió "rescindir los contratos de común acuerdo", como informa eufemísticamente el diario Crónica, con las autoras del programa, Marisa Grinstein, Liliana Escliar (la dupla detrás de Mujeres Asesinas) y Marisa Quiroga (co-autora de Don Juan y su Bella Dama). Otro autor ha sido llamado para "salvar el barco". En el mismo momento en que se tomaba esta decisión, finalizado el mundial (por lo menos para la Argentina), la novela subía a 10,4 puntos. Pero, como decía una de las involucradas, era "demasiado tarde".
No es que esta telenovela dentro de la telenovela pase por primera vez. Sí creo que es una suerte de récord que se hago cambio total de autores con menos de un mes al aire. Un hecho que la comunidad autoral, que ayer se mantuvo comunicada, considera deplorable.
Eufemismos de lado (¿alguien en esta industria escuchó hablar alguna vez del concepto de "despido injustificado"?), que los que estén pensando en dedicarse a esto sepan cómo son las cosas: prácticamente todos los contratos que se firman en el país, incluye una cláusula que le permite al productor dar por terminada la relación con el autor en el momento que quiera y a su discreción, sin ningún perjuicio para él. Este ha sido el caso de Secretos de Amor, más allá de que se lo trata de maquillar. Se trata de una muestra clara de la precariedad laboral que vive nuestro gremio (digo gremio por agruparnos de alguna manera, ya que justamente de gremio es lo que carecemos).
Nadie dice que el productor no tenga derecho a realizar cambios; después de todo, es su producto, es él quien arriesga fuertes sumas de dinero para mantener el programa al aire. Sin embargo, dichos cambios deberían realizarse bajo otras condiciones:
- Tendría que haber un período mínimo durante el cual el autor no pudiera ser cesado en sus funciones (aunque a veces se firman contratos temporales, de tres meses, lo cierto es que son papel mojado: la terminación del contrato puede ser realizada, como se ve en este caso, en cualquier momento).
- Mientras  el autor mantenga su compromiso de trabajar al máximo de sus capacidades, con total compromiso profesional, no debería ser "penado" por problemas de rating, sobre todo teniendo en cuenta que, por como se trabaja aquí, los productores también son responsables de la historia que se ve al aire;
- Debería contemplarse el daño a la imagen del autor que pueda ser producido por este tipo de despidos, que repercuten negativamente sobre la misma al hacerlo parecer enteramente responsable de los problemas que tenga la ficción.
- La compensación económica del autor debería estar asegurada por el termino del contrato (lo que no sucede, ni mucho menos, en todos los casos).
- Antes de tomar medidas "salvajes" como la de un despido de toda la plana autoral, podrían establecerse por contrato pasos intermedios: por ejemplo, la figura de un "script doctor", alguien que asesore externamente sobre posibles soluciones a los problemas que se considere están afectando la performance del programa. Esto, claro, repercute económicamente sobre la producción, pero en todo caso, reparte el peso del problema.
¿No les parece que esta profesión necesita, de una vez por todas, una protección contra el despido injustificado? Puede tener la forma de una serie de reglas consensuadas entre las partes. O partir de una lucha legal en la que deberíamos involucrarnos todos.
Lo que no debería seguir pasando, es que el autor cargue con todo el peso laboral, económico, moral y emocional, de tamaña injusticia.
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2 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad es que da bronca con solo leer la palabra "removidas". Eso debería estar prohibido por contrato.

No soy guionista "en acción", pero aspiro a serlo y me da mucha bronca ver como es tratada el area acá en Argentina. Hace poco oí decir a un productor reconocido que en el país no hay dinero para gastar en guión, y se hace lo que se puede. Y eso no es verdad. Los autores dan todo de si, pero no se reconoce el merito.

Silvia Aquino dijo...

Lo peor de todo es que la historia estaba buenísima, a la gente le encantaba,es más pedían en los foros de la novela que la pusieran a la noche por la calidad de la historia y de los actores, soy parte perjudicada porque mi marido había logrado un personaje que parecía tendría continuidad y ayer en el nuevo capítulo ya no estaba el personaje, tampoco los actores a pesar de un contrato o de tener un gremio se salvan a la hora del bendito rating que es lo único que mueve la "industria", no se respeta público, autores,actores, nada, lamentablemente.Mi solidaridad con las autoras porque a mi me encantaba la trama,espero no la conviertan en una novelita más sin trama ni argumento.Telefé además hizo que las mujeres que miran novelas se enojaran muchísimo al levantar la nueva programadora India , una historia de amor, prometian en los foros no volver a ver una novela de Telefé justamente por no sentirse respetadas como público.Pero ya sabemos que no es la primera vez que ocurre, Gladiadores de Pompeya fue levantado del aire a los 20 días y se quedaron sin trabajo actores,autores y técnicos yno pasó nada.A mi me parece que hay que esperar al producto pero don dinero puede más.