jueves, 20 de mayo de 2010

STORYTELLERS: ESTHER FELDMAN

Lo prometido es deuda, así que esta semana tenemos en la columna Storytellers a otra autora premiada con el Premio Clarín y el Martín Fierro al mejor guión por Lalola (programa que además se llevara el Martín Fierro de Oro): Esther Feldman. Pero premios aparte, Esther fue co-autora de programas que cambiaron el panorama de la televisión argentina, como Okupas y Sol Negro. Y, además, ha desarrollado una carrera paralela como escritora, que incluye títulos como Amados y Amantes, La pasión a los cuarenta y Amores en tránsito. Recientemente ha sumado otro título a su bibliografía: Rupturas, un libro que recopila experiencias reales de separaciones amorosas.


Los dejo con las respuestas de Esther a nuestro "cuestionario modelo".





1. ¿Cómo vencés a la hoja en blanco?
Lo mejor del oficio de guionista es que tenés que vencer sí o sí la hoja en blanco.  No cabe decirle al productor: no entrego capítulo porque no me inspiré. Es verdad que hay días donde las musas bajan y otros donde se van de vacaciones. EN estos días apelás al género y al oficio.

2. ¿Qué preferís, los géneros o las historias?
Creo que uno va de la mano del otro. La misma historia puede ser atrapante o intrascendente según el género que uno elija para contarla. 

3. Ronald Moore dijo que “una serie de televisión es una historia sobre un grupo de gente. (...) El concepto es seguir a esta gente, no a los eventos”. ¿Cómo construís la relación personaje/trama?
Estoy totalmente de acuerdo con Moore. Siempre les digo a mis alumnos que las cosas le pasan a alguien y quién es ese alguien es lo que hace particular al acontecimiento. Por ejemplo, supongamos que el evento es que se queda parado un ascensor entre dos pisos. Si el que está adentro es claustrofóbico es una historia; si el que está adentro es un indeciso que estaba yendo a dejar a la novia, es otra y si es una mujer a punto de parir, otra. 

4. ¿Cuáles son tus 5 reglas más importantes a la hora de estructurar?
¡Pequeña pregunta! Supongo que me estás preguntando por la estructura de la historia en general porque si se tratara de cómo estructuro un capítulo te debería responder que depende si es de serie, miniserie o tira.
En el caso de las historias te diría que es tener claro el punto de arranque en términos del pasaje del mundo ordinario del personaje al mundo extraordinario (que puede ser cambiar de trabajo no tiene que ser un evento extraordinario en si mismo). En segundo lugar tener claro cual va a ser el plot de pasaje al segundo acto y lo más difícil: visualizar el middle point  para que no se me caiga el segundo acto y  por ultimo revisar que el tercer acto es consecuencia de lo que ocurre en el primero y en el segundo. 
También suelo tomar en cuenta no tener escenas sin conflicto y que sean solo pasaje de información
Y cuido mucho la cohesión y la coherencia del relato.

5. Jim Sheridan dijo que “la estructura de tres actos es el Big Mac del mundo del cine”. ¿Qué opinión te merece esta cita?
¡Jaaaaa! Me parece una  buena cita. Una vez escribí un artículo para una revista que se llamada “La estructura Marcada” y hablaba de la película 21 gramos.  En ese artículo yo decía que la ruptura de la estructura clásica aristotélica (que propone un ordenamiento lineal y un esquema de causa-efecto)implica un pacto de interactividad entre los espectadores y el realizador: ellos crean el sentido en la relectura. Cuando rompemos la estructura clásica es la cadena de preguntas y  no la asociación pregunta-respuesta la que crea la coherencia. 
Indudablemente este pacto es mucho más “gourmet” siguiendo la analogía de Sheridan que la estructura clásica. Pero también es cierto que no todas las noches nos gusta comer pato a la naranja, a veces una buena hamburguesa, si es casera y jugosa, nos sienta muy bien.

6. ¿Cuáles son las preguntas más importantes que te hacés interiormente antes de escribir una escena, para que sea realmente dramática y no solo pase información?
Que tenga un conflicto y que haga avanzar la historia.

7. David Mamet dijo “si hacéis que los personajes no puedan hablar, y escribís una película muda, estaréis escribiendo un gran drama”. ¿Qué opinas de esta afirmación?
Total y absolutamente de acuerdo. Siempre les digo a mis alumnos dos cosas: que si un personaje tiene que mirarse al espejo y decir algo para que la trama se entienda, estamos en problemas y segundo, que primero escriban las acciones y que vean si con lo que hacen los personajes alcanza para entender lo que piensan y que entonces sólo agreguen lo necesario para terminar de transmitir la esencia de  la escena.

8. ¿Cuáles son los principios que hacen de un diálogo, un gran diálogo?
Que él dialogo tenga la forma de la boca decía Abel Santa Cruz y creo que es así. Haber estudiado letras y haber trabajado en lingüística pragmática (la lengua en uso) me sirvió mucho para entender la dinámica del diálogo. La gente no termina de decir las cosas porque el que está en frente en cuanto escucha el principio ya está respondiendo. Así también se generan los malos entendidos.  Por otro lado, los niveles de lenguaje son algo  a tener muy en cuenta. Un mal diálogo puede hacer que una historia suene inverosímil.                                                                                                     dff
9. ¿Qué situaciones del oficio de contar crees que atentan contra el arte de contar?
El apuro y el repentismo son los dos males endémicos del entorno del guionista. Una vez un productor me llamaba cada cinco minutos preguntándome cuando iba a tener el libro listo para entregar y yo le respondí: mientras siga hablando con vos por teléfono, nunca.                                                                                                                                                  djf
10. ¿Cómo te sentís en relación a la finitud del guión, en relación a que es solo un primer paso hacia el producto final?
Un guión es un instrumento de trabajo. Si no tenés eso claro te vas a amargar mucho. Uno tiene que entrar a un set luego de un día de rodaje y ver el suelo tapizado con las hojas de tu guión para entenderlo. Cuando vos ves que el producto terminado respeta el contenido del guión y te sentís identificado con la totalidad, la sensación es buena. El problema aparece cuando el producto final no se corresponde con tu guión. Ahí sentís frustración. Ojo que muchas veces tiene que ver con que uno no fue lo suficientemente claro en el guión y no dio las herramientas necesarias para que el director y los actores decodifiquen correctamente. Otra veces tiene que ver con lo que te respondí en el punto anterior: con el apuro y el repentismo. En esos casos es frustrante.
En mi caso para contrarrestar la inmediatez de los guiones escribo libros que no dependen de nadie para perdurar. 

Aquellos que quieran estar en contacto con Esther, pueden escucharla en su rol de la Dra. Amor, junto a Matías Martín, en el programa Basta de Todo (FM Metro 951).
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