viernes, 15 de enero de 2010

ESC.71 INT. GUIONISTAS Y CARTÓGRAFOS -- DÍA

Uno de mis nuevos compañeros de trabajo (alguien con quien nunca había formado equipo antes), se aventuró esta semana a explorar este blog. Su forma de trabajar y la mía, esto lo vemos en la práctica, son bastante diferentes: el escribe desde un lugar de "caos creativo", por ponerle un nombre, mientras que yo me ato más a ciertas cuestiones técnicas (sin llegar a esa cosa americana del pura fórmula).
Otro de nuestros compañeros, escribe, como lo llama nuestra jefa, "desde el alma" de los personajes. Es decir: aun dentro del marco estipulado de las lineas, se sumerge en las motivaciones más profundas y en la personalidad de cada personaje antes de desarrollar el capítulo. En la tira, que está más impulsada por asuntos de trama que por motivaciones de personajes (que son contempladas,claro, pero que no están en primer lugar en la balanza de desarrollo), este método es bastante poco usual. Pero podemos hablar en profundidad de esto otro día.

El post de hoy tiene que ver con mi primer compañero, mister caos creativo, y un mail que me envió luego de leer varios post de este blog. Su mensaje va así:
"Lei tu blog, me parece muy interesante, y muy cierto... Pero yo te quiero decir, que todo eso son herramientas, uno no debe escribir desde la formula, para mí es asi y escribo desde ahi... Yo creo que uno escribe, vuela, ojo, dentro de un marco y lo mas maravilloso, es cuando surge lo autentico...Y eso marca la diferencia... Luego está quien analiza lo que se escribe y como opera quien lo hace, como operan esas cabezas... Pero el actuar, el escribir, es algo natural, y la tecnica... ES UN DESCUBRIMIENTO. Cuando vos en algo andas flojo, ejemplo yo que tiendo a escribir de más, bueno, se que debo tomarme el trabajo de acotar. Pero no debe ser una condicion sinecuanon escribir a traves de la tecnica....Aunque claro que sirve y mucho...Y es bueno estudiarla...Pero no atarse a ella". 

Mi respuesta fue la siguiente:
"Gracias por lo del blog. Es verdad lo que decís, hay una cuestión de imaginación que es irreductible a una fórmula, muy propia de cada uno. Pero por otro lado, el lenguaje con el que trabajamos está altamente tipificado, nosotros no hacemos prosa, sino que generamos una herramienta que les sirve para trabajar a otros. Aquí es donde la técnica va primero, porque si no escribis en un lenguaje técnico, es muy difícil que el resto de la cadena pueda montarse sobre ese texto para generar un producto final".

La conversación electro-epistolar terminó allí. Sin embargo me quedé pensando.
¿Cuál es el equilibrio exacto entre ambas cosas? 
Escribir un guión es como dibujar un mapa que otro usa para llegar a destino. Si nos ponemos muy subjetivos en su construcción, ¿la otra persona podrá encontrar el camino? ¿O se perderá de manera irremediable?
Pero, si solo confeccionamos un mapa, ¿no estamos dejando demasiado en manos del viajero? 
Siguiendo la anología, en cierta época, escribir mapas no solo era una forma de enseñar un camino, sino antes que nada, un forma de descubrir el mundo, interpretarlo, imaginarlo sobre el papel. 
Quizá somos cartógrafos, antes que kiosqueros que venden un mapa número 5 con división política. Observamos las costas del mundo, y vemos los posibles monstruos y maravillas que hay en ellas, y agregamos esta información a nuestros mapas, para alentar a aquel que lee a viajar no solo física, sino espiritualmente.