viernes, 29 de octubre de 2010

KIRCHNER

La muerte nos hace a todos iguales. Gobernantes y gobernados. Quizá por eso, cuando sucede, sentimos la mortandad en la piel, más allá de banderas y opiniones políticas.
Entonces, la opinión humana sobre la muerte de Néstor Kirchner nos lleva a lamentar la desaparición de un hombre, un padre, un esposo, alguien que contribuyó a la democracia argentina.
Políticamente hablando, es más complejo. Su muerte genera miedos y dudas sobre temas como la institucionalidad, la gobernabilidad. Se agita el fantasma de Isabel. Estamos en un país de bajezas políticas... es imperativo apoyar el proceso democrático y pelear contra aquellos buitres siempre presentes.
Por otro lado, la desaparición de un estadista siempre levanta grandes reseñas sobre su carrera política. En la desgracia, las figuras se agigantan. Y por respeto ante los deudos y sufrientes, uno evita señalar que quizá tanto bronce esté demás. Porque, además, cada opinión es personal y solo eso.
Para terminar, quiero rescatar lo que escribió un amigo:
"Es conmovedor lo que estamos viviendo. Hoy estuve cerca de la plaza y vi tantos chicos menores de 30. Y sentí por 1º vez la diferencia generacional. Yo crecí en un país donde a los genocidas se indultaban mientras se bailaba árabe en el living de Mirta. Un país que nos robaba las esperanzas. Soy de la generación del éxodo del 2000. Estos chicos vivieron otro país y eso los lleva a vivir apasionadamente la política."
A mí también me sorprendieron las imágenes televisivas, las miles y miles de personas convocadas en Plaza de Mayo.
Cuando uno ve eventos políticos, siempre tiene la duda de cuántas de esas personas habrán estado pagadas por ir, cuántas habrán sido empujadas por punteros. Ayer, esa duda no existió.
La gente que está desde hace 24 horas está pasando interminablemente a dejar sus respetos frente al féretro de Néstor Kirchner, no ha sido pagada. La llevó allí su convicción. Y esto dice mucho. De Kirchner... y de los Argentinos.

3 comentarios:

Maximiliano Poter dijo...

Muy bueno Marce. Creo que Kircher, más allá de las diferencias ideológicas, fue la primera figura política en décadas en movilizar convicciones, no únicamente intereses (que era lo que acarreaban Menem y De La Rúa, entre otros). El registro que la TV y los diarios están haciendo de este hecho también ayuda pensar entre la realidad y la construcción mediática de la realidad, y la necesidad de no solo no santificar a los muertos, sino de no demonizar a los vivos.

Dario dijo...

la movilizacion masiva se explica por una sencilla y a la vez contundente razon: fue el mejor presidente desde el primer gobierno de Peron hasta el dia de hoy. Ahora todos a full con Cristina que es su sucersora y la que mejor encarna este modelo.

Héctor dijo...

Dario, la movilización masiva no explica ni dice nada, y menos en un gobierno con base netamente populista. No nos olvidemos que fuimos capaces de llenar una plaza de un gobierno dictatorial cuando un borracho quiso recuperar las malvinas. Creo que esta es una gran prueba de fuego para el modelo K ya que si los cambios y politicas que se implementaron son buenas perduraran mas allá de su gestión, caso contrario el proximo en el poder nos cambiará nuevamente el rumbo.