martes, 12 de octubre de 2010

ESC.151 EXT. BLOGDANOVICH -- DÍA

No a muchos les resultará familiar el nombre Peter Bogdanovich. Su última película de cierta relevancia es The Thing Called Love (1993), con el difunto River Phoenix personificando a un joven cantante de country que trata de triunfar en Nashville, cuna del country. Pero la historia de Bogdanovich se remonta a finales de la década del 60. Perteneció a la camada de directores que incluye a Coppola, Scorsese, De Palma, etc. Con Coppola y William Friedkin formó "The Directors Company", un acuerdo de producción con Paramount Pictures que les daba libertad de acción artística mientras se ciñeran a un presupuesto determinado.

Peter Bogdanovich

En 1971 comenzó la parte más exitosa de su carrera: primero, con el estreno de The Last Picture Show, que recibió ocho candidaturas a los Oscar (entre ellas, mejor director), con una jovensísima Cybill Shepherd de protagonista; luego, con la comedia What's up Doc?, con Barbara Streisand y Ryan O'Neal; y finalmente, con el estreno en 1973 de su aclamada Paper Moon, con Ryan O'Neal y su hija Tatum, que ganara el Oscar a la mejor actriz de reparto.
Bogdanovich no dejó de filmar, pero a partir de allí una serie de decisiones personales y artísticas lo fueron alejando del éxito masivo. Sin embargo, nunca ha perdido su (merecido) halo de director clásico.
Su último intento tras la silla del director fue The Cat’s Meow (2001), con Kirsten Dunst, una película interesante aunque despareja.
Bogdanovich ha salido de su silencio para generar otro tipo de acercamiento con el público: Blogdanovich, un blog que el director presenta así:

Un par de personas me sugirieron escribir un blog sobre viejas películas. Yo no tenía ni idea de lo que era un blog. ¿Una burbuja (“blob”)? ¡No, un blog! Eventualmente fui guiado al mundo informático del siglo XXI. Y encontré que es una forma de comunicarme con ustedes muy agradable y personal, en la que si estás interesado en ver la película que estoy recomendando, tú puedes prácticamente pulsar un par de botones y verla, o al menos, en un día o dos. Y lo mismo vale para los libros que trataré de convencerte que leas. Se siente más como una experiencia íntima de uno a uno —aquí estoy, en tu computadora privada, hablándote…

El blog, desde ya, es una muy interesante guía sobre películas que uno tiene completamente olvidadas, y que vale la pena volver a ver (o a leer, en el caso de los libros que recomienda). Recorranlo que vale la pena.