jueves, 26 de agosto de 2010

ESC.135 EXT. REGLAS DE ORO -- DÍA

Sigo extrayendo joyitas de The Dialogue: Learning from the Masters. En este caso, 16 Reglas de Oro para guionistas, extraidas de las distintas entrevistas que forman parte de los DVD's.
Ahí van!


1.    "Uno tiene un buen personaje cuando sabe qué diría en cualquier momento o ante cualquier pregunta o situación que surja." -Stuart Beattie (Colaterall, 30 Days of Night)
  
2.    "Muchas veces, es más interesante lo que los personajes no dicen, que lo que sí dicen."  -Alex Kurtzman & Roberto Orci   (Alias, Star Trek)

3.    "Cada vez que se escribe una escena, hay que saber cuál es su punto. ¿Para qué estoy escribiendo esta escena? ¿Por qué? ¿Qué estoy diciendo? Y apenas lo digas, dala por terminada. Eso es todo."  -Peter Tolan (Murphy Brown, Analize That)

4.    "Todo lo que uno tiene es la propia voz, la propia visión del mundo. Si uno sigue esto y olvida todo lo demás, será entonces que alcance el suceso." -John Hamburg (Zoolanderm Meet the Parents)

5.    "Lo más valioso que hice como guionista, fue tomar una clase de actuación. Una vez que uno entiende lo que los actores están esperando, así es como uno debe escribir." -Paul Attanasio (Sphere, Donnie Brasco) 

6.     "Cuando escribo, pienso 'quiero que un actor lea esto y diga: tengo que ser la persona que diga esto en voz alta'." -Callie Khouri (Thelma & Louise)

7.     "Creo que la disciplina es el músculo más importante para un escritor. Uno tiene que entrar en un cierto ritmo, para convencerse de hacerlo todos los días." -Simon Kinberg (Jumper, Sherlock Holmes)

8.     "Lo más importante es escribir algo en lo que uno crea apasionadamemte." -Nick Kazan (Frances, Fallen)

9.     "Lo que diferencia un buen diálogo de un mal diálogo es el subtexto. Hay que tener subtexto." -Billy Ray (State of Play, Breach)

10.     "Trabajar creativamente alrededor de otra gente trabajando creativamente, genera su propia energía." -Jim Uhls (Jumper)

11.     "Siempre sigo preguntándome: '¿Qué es lo peor que puede pasarle a este personaje?'."  -Paul Haggis (Crash, Millon Dolar Baby)

12.     "Parte del arte del guión consiste en escribir de manera sustancial. Es como ser una combinación entre poeta y periodista." -Robin Swicord (The Jane Austen Book Club, Memoirs of a Geisha) 

13.     "La habilidad, para mí, está en saber cuándo seguir la síntesis de la historia, y cuándo no." -Ed Solomon (Men in Black)

14.     "Si usted no se está proponiendo escribir algo nunca antes escrito, entonces le está haciendo perder el tiempo a todos." -David Seltzer (Revelations)

15.     "Uno tiene todas esas reglas locas en el universo paralelo sobre el que está escribiendo. Y está bien tener reglas locas: solamente deben ser consistentes." -David Goyer (Dark City, Blade)

16.     "Intento no tener nada rígido o estructurado o que me frene, porque uno nunca sabe adónde lo llevará la escena si se deja ir." -Jeff Nathanson (The Terminal, Catch Me If You Can)
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domingo, 22 de agosto de 2010

ESC.134 EXT. GRAN PIZARRA -- DÍA

No posteo nada desde el miércoles, y la verdad es que se me hizo una eternidad. Fue una semana ocupada, trabajando en algunos proyectos, presupuestando (cosa que nunca había hecho), e incluso volviendo a incursionar en el documentalismo después de... unos 15 años por lo menos (ya contaré al respecto). En fin, que aquí estoy de regreso, con una foto que me llamó mucho la atención al verla, casi por casualidad, en la web.


Estamos viendo la proyección de tramas de la 12ª temporada de la serie española Hospital Central. ¡Joder, qué trabajo!, me dije. Ya había visto algo parecido en algunos documentales sobre series norteamericanas. No sabía que en España se trabajara así, Y, hasta donde yo sé, aquí tampoco (si alguien tiene información en contrario, por favor que me avise). Le seguí el rastro a la foto de web en web, hasta llegar a su origen: el blog de Antonio Cuevas, uno de los guionistas de la serie. El post era viejo, de 2006; pero creo que es igual de útil para ver un proceso de trabajo distinto al que se usa por estos lares. 

"Pues bien, la semana pasada terminamos de rellenar algo parecido a lo que veis, pero comenzando en el capítulo 176. Rellenar la pizarra no es simplemente ir escribiendo cosas en los cuadros, tras estas pocas palabras en cada cubículo hay discusiones, paridas, peleas, insultos y reconciliaciones, risas y concenso. 
El viernes terminamos un documento en el que desarrollamos qué ocurrirá a cada personaje capítulo a capítulo en la decimotercera temporada, y aunque aún falta la aprobación de la Producción Ejecutiva y de la cadena, normalmente los cambios propuestos no son muy radicales, así que "alea jacta est". 
Dentro de poco (y hablo de días) comenzaremos a escribir nuevos capítulos. En nuestro caso, no hay tregua", dice Cuevas. 

Esto venía a cuento de un post anterior, en el cuál el guionista contaba lo siguiente:

"Esta semana se emite el octavo capítulo de Hospital Central, con lo que ya habremos pasado el ecuador de la decimosegunda temporada. Pero es que, además, esta semana tengo que entregar la segunda versión del último guión de la temporada, con lo que ya estarán todas las historias cerradas. Pero de ese capítulo ya hablaremos en su día (sabéis que no respondo a casi nada sobre argumento o vuelta de actrices ausentes, así que no insistáis), antes tendremos que hablar de los que se vayan sucediendo. 
Sin embargo, de lo que quiero hablar hoy es de que no hay tregua. Esta semana se entregra la segunda versión, la que viene el coordinador preparará la definitiva, pero es que el día dos de noviembre, que es ya, volvemos a reunirnos todos para preparar la pizarra de la decimotercera temporada. O al menos esos son los planes. 
Las reuniones de pizarra son momentos divertidos, terroríficos, relajados, angustiantes, surrealistas a veces, muy metódicos otros... en fin, todo dependiendo del día. En un par de meses (o menos) tenemos que preparar todo lo que va a ocurrir en la siguiente temporada, y es un proceso en el que cualquier parida se permite, pues de ellas puede surgir una trama interesante. Así que temblad, pronto tendréis más motivos para insultar a los guionistas.". 

A medida  que se avanza hacia el presente en la lectura del blog, puede apreciarse un cambio en la estructura de trabajo basada en la pizarra. En 2008, Cuevas escribe: "El proceso ha cambiado un poco. Antes escribíamos directamente sobre la pizarra y ahora ponemos post-its para poder desplazarlos si nos interesa (...) En la siguiente imagen, está la foto de la pizarra al final del día de ayer, con muchos más post-its puestos. Que haya algunos en forma de corazón no quiere decir nada, simplemente que había que distinguirlos de los de su mismo color. La persona que se ve de espaldas es el nuevo coordinador de guión, Juanma Ruiz". 




En esto también trabajan "a la americana", con un story editor, Este cargo incluye varias responsabilidades: mantener la línea de continuidad de la historia (dramática y temporal), asegurarse de que los guiones estén ajustados a los parámetros de producción, darles feedback a los guionistas sobre la calidad de su trabajo, sugerir mejoras o señalar errores tanto en escaletas como en capítulos completos. Creo que es una figura que vendría muy bien aquí para el trabajo de telenovela, que es tan extenso y profundo. 

Con todo esto digo, me digo: hay muchas formas distintas de trabajar, además de la que se viene usando aquí desde los 90 (Autor, Escaletista, Dialoguistas). Y hay colegas, incluso productores, probando estas nuevas formas. No es un camino fácil. 
En un equipo, me tocó trabajar con un coordinador autoral, figura que se buscó fuera cercana a la de story editor. Por reflejo, el hombre elegido como coordinador instantáneamente asumió el rol tradicional de autor, chocando con las dos personas que estaban contratadas como autores. 
Más recientemente, tuve una experiencia mucho mejor en un equipo donde, a la manera de los unitarios americanos,un grupo de autores elaboraba guiones completos en base a linea de historia definidas por el autor también en equipo. Luego, la corrección aunaba diferencias. Si bien fue una experiencia mucho más rica, también se sufrió la falta de práctica en este mecanismo de trabajo.

Confío en que las cosas seguirán mejorando. Por si acaso, iré viendo de cambiar mi pequeña pizarra, por una de temporada completa. 
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miércoles, 18 de agosto de 2010

ESC.133 EXT. CHARLAS MAESTRAS -- DÍA

Creo que ya comenté alguna vez la existencia de una excelente serie de documentales basados en entrevistas a guionistas, The Dialogue: Learning from the Masters. Paul HaggisDavid GoyerJim Uhls, Callie KhouriNick KazanMarshall Herskovitz, son solo algunos de los nombres que desfilan por la serie. Como botón de muestra de la misma, propongo compartir algunos párrafos de distintas entrevistas.




  • ENTREVISTADOR: ¿Dónde encuentra la mayor inspiración? ¿Qué lo inspira a sentarse y empezar a pensar historias?
    PAUL HAGGIS: tantas cosas... que sea una historia que se centre en algún gran dilema humano, en alguna pregunta para la cual no tengo respuesta, en algo que me asuste.  Si estoy demasiado cómodo con un proyecto, no me dan ganas de hacerlo, no tiene interés para mí. Solo si estoy seguro de que puedo fallar al hacerlo, es que me dan ganas de intentarlo….
    ENTREVISTADOR: ¿Cuán importante es la disciplina para usted? ¿Tiene metas diarias?
    HAGGIS: La culpa me moviliza. Sé que tengo que escribir todos los días. Durante el periodo de desarrollo de la historia, es mucho más duro, pero a la vez mucho más fluido. Cuando comienzo a escribir, me pongo como meta cinco páginas por día. No me detengo hasta que las completo, así me tome cinco minutos o cinco horas. A veces puedo llegar a escribir diez páginas.
    ENTREVISTADOR: ¿Pero ese es su mínimo? ¿Cree que lo rutina lo ayuda en el proceso?
    HAGGIS: Te empuja. Porque de otra manera, a entrar en alguna parte complicada, uno abandonaría.  Porque con cada escena que te llega, se genera la sensación de que la escena anterior fue fácil de escribir, pero esta será imposible. Con cada escena pasará eso.
    ENTREVISTADOR: ¿Que la nueva escena sea imposible?
    HAGGIS: Siempre, imposible. Pero entonces los personajes comienzan a hablarte.
  •  ENTREVISTADOR: ¿Había escrito algún guión antes de Thelma & Louise?
    CALLIE KHOURI: No había escrito nada. Fue mi primer guión.
    ENTREVISTADOR: ¿Cuál fue la presión después de haber tenido tanto éxito con el primero?
    KHOURI: Estaría mintiendo si dijera que no hubo presión. En alguna parte de mi mente, me decía "y ahora mi siguiente truco será..." Y me llevó realmente un largo tiempo escribir mi segundo guión. Creo que uno no puede repetir el fenómeno cultural que se dio cuando Thelma & Louise vio la luz. La primera ola de senadoras mujeres estaba empezando a ser electa, muchas cosas estaban sucediendo.
    ENTREVISTADOR: ¿Sintió ese cambio cultural y lo tradujo, o simplemente sucedió que se dieran las cosas al mismo tiempo?
    KHOURI: Lo último. Estaba respondiendo a algo por mí misma, luego de años de hacer videos musicales... ser solo una mujer... O sea que, en cierto sentido, fue una respuesta a eso, y me dije "quiero hacer algo que me den ganas de ver". Y sentí que la idea era tan fuerte que la podía escribir sin saber realmente qué estaba haciendo.
    ENTREVISTADOR: ¿En su carrera, hubo un momento en que todo hiciera click, y usted pensara "esta es mi carrera, esto va a funcionar para mí"?
    KHOURI: No.
    ENTREVISTADOR: ¿Y aun no le ha pasado?
    KHOURI: Aun no. Siempre estoy atenta a las rutas de escape.
Las entrevistas se pueden comprar en el sitio http://thedialogueseries.com. Para aquellos que no tienen problemas con transgredir ciertas leyes, varias de ellas están dando vueltas por la web. 
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sábado, 14 de agosto de 2010

ESC.132 INT. CIEGA A PREMIOS -- DÍA

Yo pensaba que el capítulo Ciega a Citas de mi carrera ya había concluido (y lo pensaba con tristeza). Pero por suerte, la cosa todavía no había terminado...
Y es que Ciega a a Citas, la tira en la que tuve el placer de colaborar como autor, acaba de ganar el Premio Argentores a la Mejor Ficción Diaria 2009. Ese premio se suma al Martín Fierro a Mejor Telecomedia.
¡Besos y abrazos a la capitana Marta Betoldi, y al resto de los segundos de abordo, Gastón Cerana, Gabriel Mesa, Laura Farhi, Santiago Calori, Sebastián Pajoniy Juanca Mastrángelo!
Como los autores no suelen tener rostro para el espectador, aquí se los presento a todos (tírenles besos si los ven desde el auto y/o colectivo).


¡Nos vemos de nuevo en la entrega de los Emmy!
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jueves, 12 de agosto de 2010

TALLER: CONVIRTIÉNDOSE EN GUIONISTA


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ESC.131 EXT. TEMPESTAD -- DÍA

Si hay algo en lo que los americanos se destacan, es en la confección de trailers y carteleras. Son excelentes vendedores. Nos convencen de entrar a ver bodrios innombrables, con el solo poder de esas dos herramientas. Así que no quiero poner las manos en el fuego, pero esta cartelera que les muestro a continuación me llamó mucho la atención. No solo por su impacto, sino por distintos elementos que reúne y que auguran, quizá, un muy buena película.


La Tempestad no necesita mucha presentación. Se trata de una de las obras más importantes de William Shakespeare, no solo por su calidad, sino por considerarse, probablemente, la última obra que escribió. Cuenta la historia de Próspero, duque legítimo de Milán, quien pasa sus días recluido en una isla desierta, luego de haber sido expulsado de su posición por su hermano Antonio. Allí, junto a su hija Miranda, se ha dedicado al estudio de la magia, convirtiéndose en un poderoso hechicero y contando con la ayuda de espíritus como Ariel. Enterado de que su hermano pasará cerca de la isla en barco, Próspero decide vengarse de él, para lo cual convoca con su magia una terrible tormenta,  con el fin de que su hermano naufrague en las costas de la isla y así pueda concretar su venganza. Venganza que, al final, no llevará a cabo, eligiendo perdonar a Antonio.
La obra ya ha sido llevada muchas veces al cine. Una de las más notables, es la adaptación que realizó Peter Greenaway con su película Prospero's Book, en 1991.
Esta nueva versión, cuyo estreno se anuncia para la clausura del 67º Festival Internacional de Cine de Venecia, en septiembre, tiene dos particularidades que concentran, para mí, un gran interés.
Primero, la decisión de que Prospero sea un personaje femenino, Prospera. Y que la mujer que encarnará a Prospera sea nada más y nada menos que Helen Mirren. Para aquellos que la conocen solo por su reciente triunfo actoral en la película The Queen, les recomiendo que se acerquen a otros momentos importantes de su carrera: van a descubrir a una de las actrices más increíbles que hayan visto. Pueden verla, por ejemplo, en los siete episodios de Prime Suspect, la serie policial inglesa de la BBC en la cual interpretó a la detective Jane Tennison con una profundidad y una fiereza desconocida hasta ese momento en las series policiales (Prime Suspect fue elegida por la revista Time como uno de los "100 Best TV Shows of All-TIME", y tanto la serie como Mirren ganaron múltiples premios Emmy, Golden Globe Awards, BAFTA y Peabody).
La decisión de cambiar de sexo a un personaje así, dentro de una obra que muestra el interés del autor por las relaciones familiares y la reconciliación, no puede ser solo un capricho: la conexión femenina con el mundo de la familia sin duda ha de ser puesta en juego para acentuar este aspecto de la pieza. Y si Helen Mirren porta la máscara, esa puesta en juego será sin duda una apuesta por todo lo alto.
El otro elemento atractivo de esta nueva versión de La Tempestad, es su directora, Julie Taymor.

Taymor es una artista multimedia: ha dirigido musicales de Broadway (El Rey León), ópera (El holandés errante de Wagner), y cine. Para este medio dirigió, justamente, Taymor ya dirigió una adaptación de Shakespeare que levantó revuelo: Titus, con Anthony Hopkins. Fue altamente criticada, pero si algo puede destacarse de la puesta, son los riesgos que Taymor decidió tomar.
Sus dos esfuerzo posteriores tuvieron mejores resultados de crítica. Uno fue Frida, la biopic de Frida Khalo protagonizada por Salma Hayek (personalmente, de las mejores biopic que he visto). Y el otro, la desmesurada y emocionante (aunque en algún punto fallida) Across the Universe.
Si sumo la desmesura visual y emocional de esta última, con la profundidad de personajes y la pasión en la mirada de la primera, pienso que el acercamiento de Taymor a La Tempestad puede ser exitoso, por lo menos desde el punto de vista artístico (seguro no va a recaudar como Transformers).
Todo esto pensé viendo la cartelera, y eso que aun no hay trailer.
Veremos si esta Tempestad no lleva puestos, o es apenas un tibio chubasco.
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miércoles, 11 de agosto de 2010

ESC.130 INT. UNA DE TIROS -- DÍA

¿Alguien está escribiendo una película de acción? ¿Una serie? Imagino que no serán muchos... aunque tal vez sean unos cuantos los que tengan ganas de hacerlo, si pinta la oportunidad en algún punto de nuestras carreras llenas de culebrones y comedias.
Bueno, para todos aquellos deseosos, Shane Black tiene algunos consejos. Es el guionista de clásicos del género como Arma Mortal, El Último Héroe de Acción, El Último Boy Scout y El Largo Beso del Adios. En una charla con el diario The Guardian, Black puso sobre la mesa sus diez cartas ganadoras para un gran Película de Acción.


1. Tener una historia conducida por la acción. 
"Esto puede sonar obvio, pero he visto muchas películas por estos días que tienen un montón de escenas referidas al plot, y otro montón de escenas separadas de acción. En estos casos, uno puede sacar las escenas de acción y no cambia nada. La acción siempre tiene que ir de la mano de la historia, todo debe estar conectado de manera invisible"                           .
2. Altas y bajas
"Una película de acción también debe seguir las tradiciones narrativas de la literatura. Esto significa que debe haber delicadeza, una construcción lenta y una forma gradual de reunir todos los hilos separados del argumento en uno solo. Ver todo esto reunirse lentamente es muy gratificante para la audiencia. Pero si uno hace que todo suceda a 100 kilómetros por hora desde el comienzo, pierde impacto o sentido. (...) Imagínense las altas y bajas, las variaciones de un film como Tiburón. Los períodos de calma, los puntos altos: es esencialmente una danza bien coreografiada con el espectador".                           .                 .
3. Impacto repentino
"Tengo un amigo que es paramédico. Recientemente me contó sobre un hombre que había caído de un baranda hacia una autopìsta y muerto instantáneamente. El hombre había estado saltando junto a un amiga, contándole de una fiesta en la que había estado, y mientras lo hacía caminaba y daba saltos por la baranda del puente, hasta que en un segundo desapareció. Así es como los momentos de drama se desarrollan en la vida real. Repentina, espontáneamente y sin aviso. Y así es como debemos hacerlo en las películas de acción. La violencia y la acción deben puntuar repentina y perfectamente a las circunstancias normales".                                                                                                                                                                      .
4. Desechando gags

"Siempre he tenido humor en mis películas de acción. Creo que los personajes que pueden hacer bromas bajo fuego son más reales. De alguna manera ayuda a que uno se ponga en sus zapatos. Pero solo si las bromas son conversacionales y no estúpidas (...) ese humor sin esfuerzo que Nick Nolte y Eddie Murphy hacen tan bien en 48 Horas. (...)  Las personas en la vida real no se detienen y esperan a que sus chistes sean grabados y aplaudidos. Tan solo los lanzan a medida que avanzan".                                                                                                                     .
5. Acción subjetiva

"Siempre trato de hacer subjetiva toda la acción de mis películas, para dar una sensación de que uno es parte de la escena. Uno puede ver a una persona desaparecer en las sombras y luego comenzar a disparar desde un lugar desconocido. Un gran ejemplo de este estilo es la escena de tiroteo en No Country For Old Men. Uno está en los zapatos del protagonista. Lo que lo sorprende a él, nos sorprende a nosotros".                                                                                                                   .
6. Dificultad

"Entre los momentos de violencia, hay normalmente momentos de dificultad. Siempre trato de sacar ventaja del humor y el horror que viene de esto. En The Hitcher hay una escena donde el protagonista despierta y descubre que todos en la estación de policía están muertos y el perro policía está comiéndose uno de los cuerpos. Toques como este conducen a un realismo poro comfortable, como una de esas escenas donde dos hombres están peleando por un arma, la cual se dispara en el forcejeo, hiriendo a un inocente que pasaba por las cercanías. Es bueno mostrar las cosas absurdas que suceden durante los momentos de gran caos y violencia".                                                                                                                                   .
7. Salirse de lo convencional

"Digamos que uno tiene un personaje que entra a una casa embrujada. Se da cuenta de que hay un fantasma y decide investigar. Pero si yo estuviera escribiendo esa película, haría que el personaje saliera corriendo de la casa en el mismo momento en que se diera cuenta de que está embrujada. No es lo que la audiencia espera, pero es lo que pasaría en la vida real. En Kiss Kiss Bang Bang, tenía un personaje jugando a la ruleta rusa. Pone una bala en la recámara y luego la hace girar. La tensión crece... y luego él hombre se vuela los sesos. Que no es lo que uno espera cuando ve una escena de ruleta rusa. Hay que mantener sorprendida a la audiencia".                                                                                                                                                   .
8. Set-ups y pay-offs

"Hay un gran ejemplo sobre esto en Face/Off. Cerca del comienzo del film, Travolta le explica a su hija cómo defenderse con una navaja. Hacia el final del film, la audiencia casi ha olvidado esta escena; pero cuando la hija tiene al malo sosteniendo un arma contra su cabeza y saca una navaja, todos la recuerdan y la festejan. (...) La audiencia ama esos momentos en los que algo muy anterior en la película regresa y los hace decir: '¡Pero claro!'".                                                                                                                                                               .
9. Reveses

"Las secuencias de acción necesitan constantes reveses de la fortuna. Como cuando el héroe mata una serpiente, pero en el proceso abre un armario que tiene dentro cien serpientes más. Para ver más sobre este tipo de rápido ida y vuelta, hay que ver el duelo entre Vader y Luke en El Imperio Contraataca".                                                                                                                               .
10. Calidad de suspenso

"Si alguien dispara un arma en una película, siempre debe ser algo importante. No me gustan las películas donde uno le dispara a otro, pero éste justo corre esquivando la bala. O donde los peronajes se están disparando unos a otros durante 10 minutos. Uno necesita shock e impacto y un sentimiento genuino de peligro real siempre que hay violencia". 


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viernes, 6 de agosto de 2010

CUMPLEAÑOS: UN AÑO, 10.000 VISITAS

Aventuras de un Guionista cumple un año. Así es. El primer post salió en agosto del año pasado. Y aquí estamos. Tenía mis dudas, al principio, si iba a durar un par de meses o qué. Pero no. Parece que el blog va por la carrera de largo aliento. Y además, con un regalo: el de haber llegado también a las 10.000 visitas. No es gran número para lo que es el tráfico de Internet. Para mí, es INCREÍBLE. Un orgullo. Ganas de seguir.
Así que ahí vamos. Empezando el camino del segundo año. 
Nos vemos en el siguiente festejo. 
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ESC.129 EXT. OFICIOS DE LA CULTURA -- DÍA

Lucas Mugnaini, un colego cordobés y asiduo lector de este blog, me hizo llegar un video muy interesante. Se trata de una entrevista a Ignacio del Moral, guionista y dramaturgo español (Farmacia de guardia, El comisario o El síndrome de Ulises en teve, Los lunes al sol en cine), con el cual Lucas tuvo la suerte de hacer un master de guión.
La entrevista es parte de un ciclo de televisión español llamado Los Oficios de la Cultura, en el cual un experto comparte con un joven aprendiz los secretos de su trabajo.



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miércoles, 4 de agosto de 2010

ESC.128 INT. TECNOGUIÓN -- DÍA

Quizá no se refleja mucho en este blog (por motivos obvios), pero soy un verdadero fanático de la tecnología. Incluso trabajé muchos años como periodista especializado en el tema. Soy un poco geek, que en cierto punto puede ser sinónimo de nerd. En fin, que he estado recopilando alguna información sobre tecnología al alcance de todos, aplicada a al cine e incluso a la escritura de guión. Son pequeñas pastillas que paso a compartir.
  • Es imposible no hablar del iPhone. Los profesionales del cine tienen en este teléfono varias aplicaciones útiles: bases de datos, claquetas electrónicas, listas de gels y filtros de fotografía, calculadores de código tiempo. El iPhone cuenta también con una aplicación llamada Film Budget: se trata de una pequeña hoja de cálculo, que incorpora ítems predeterminados para ayudar a llevar el control de gastos de una producción. Tiene una barra de progreso, que permite llevar control visual de los gastos, egresos e ingresos del presupuesto. El archivo completo, además, se puede exportar vía email. Los guionistas ahora también tienen un app para ellos: el Screenplay. Se trata de una aplicación que, como ya lo advertimos en el título, sirve para escribir guiones en tu teléfono. Screenplay tiene todas las funciones que poseen los software de escritorio, es compatible con Final Draft y con Celtx, y se puede sincronizar con la computadora. Tiene la función de completar de forma automática el nombre de los personajes y de las locaciones y permite cambiar el orden de las escenas. También le saca provecho a las funciones nativas del teléfono, como el de la corrección ortográfica automática, la lupa de agrandamiento y el copy/paste.
  • Adobe, madre de los populares After Effects y Premiere Pro, está desarrollando una aplicación para la escritura de guiones, Story, que tendrá compatibilidad con varias de las aplicaciones de postproducción de Adobe. Story es una herramienta de escritura de guiones, en solitario y de forma colectiva, off y online, integrada al flujo de producción de video. Dicho de otra forma, con Story se podrá organizar buena parte del proceso de producción y postproducción desde el guión.
  • Adobe también está trabajando en un software revolucionario para editores: junto a un equipo de investigadores de la universidad de Wisconsin-Madison, ha desarrollado un aplicativo que permite la estabilización de imagen vía software. El sistema recrea la tridimensionalidad del recorrido de la cámara, partiendo de puntos de seguimiento en la imagen bidimensional. Aquí, pueden encontrar un video explicando cómo funciona. 
  • El Celtx, que mencionaba más arriba, es suite de preproducción y escritura de guiones de código abierto, o sea que permite que desarrolladores creen herramientas  para poder sumar funcionalidades. Pero lo que veo como el mayor logro de este software, es que permite el trabajo en colaboración a través de la red entre dos o más autores (por un costo de cincuenta dólares anuales). 
Seguirán las pastillas tecnológicas en una próxima edición. ..
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martes, 3 de agosto de 2010

ESC.127 INT. MIGRÉ -- DÍA

Esta semana, por alguna razón que no llego a descubrir, me estuvo rondando el nombre de Alberto Migré. Mis recuerdos más concretos de él tienen que ver con algunas las telenovelas que miraban mis abuelas en mi infancia. No me gustaban esas telenovelas, y por consiguiente pasó a no gustarme Alberto Migré. Pasaron los años, y terminé escribiendo telenovelas, en principio como camino a otra cosa, y luego, en algunos casos, por gusto. A medida que conocí el lenguaje, aprendí a apreciar el trabajo de Migré. Si bien no me compraría una de sus telenovelas en DVD para verla de un tirón, entendí por qué escribía como escribía, su narrativa, cómo representaba su época, cuál era su estética, y sobre todo, su ética de trabajo.
Revolviendo algunos papeles viejos, encontré una entrevista que le realizó Radar, el suplemento de Página 12, en junio de 1998.
Aquí van algunos fragmentos de la misma, para quien quiera apreciarlos.

  La vida no termina bien. Más de la mitad de las cosas que uno emprende con entusiasmo terminan mal. No sé por qué es así, pero terminan mal. Por eso a veces me arrepiento de algunos finales. Pienso: ¿y si se hubieran salvado? La gente espera para todo: para irse de vacaciones, para comprarse un auto, una casa. Y también espera diez meses los 290 capítulos de una tira, y a mí se me ocurre terminarla mal. A veces eso puede ser una falta de respeto.

Nunca voy a olvidar a la mujer que al día siguiente de que terminara Sola, con Zulma Faiad, me dijo: “Migré, usted no tenía derecho a escribir ese final y a amargarme la vida como me la amargó”. Y me enumeró una serie de motivos muy válidos. Creo que si me hubiese encarado un día antes, le cambiaba el final. Aunque también hay gente que me escribe o me regala cosas y me dice: “Que Dios lo bendiga”.

Muchos me dicen que estoy antiguo, porque quiero rescatar la palabra, quiero que los actores hablen. Si un personaje se tiene que relacionar con otro y tiene que exponer los motivos por los que otro personaje le hizo daño, tiene que estudiar un texto. Pero parece que es mucho más fácil para el actor si dice: “Me cagó”.

Para mí, la tecnología llega hasta el liquid paper. La computadora no me ayudaría. Me parece fascinante que un chiquito de Neuquén le pueda cantar un aire dulce a un niño de Japón, pero yo, mientras escribo, cuando algo no me gusta o me trabo, le doy trompadas a la máquina, y no creo que una computadora resista tanto los golpes.

Durante toda mi vida escribir fue un trabajo: cuando no tenía dos programas, tenía tres o cuatro. Un capítulo me lleva más o menos dieciséis horas y siempre hice un capítulo por día. Y nunca me pasó eso de que no se me ocurriera nada. A lo sumo quedo trabado y no puedo seguir, y Juan no le puede contestar a Marta, pero en esos casos sé que el error está cuatro líneas más arriba o en la página anterior: una vez que corrijo eso, vuelvo a correr.

Si Shakespeare viviese, por supuesto que escribiría telenovelas. Es claro que cuando escribía tenía que tener mucho cuidado porque los teatros de su época eran tan cerrados que, durante sus obras, los muertos se acumulaban en el escenario. Escribía para decorados, y eso es ser un escritor de telenovelas.

La felicidad, contada, resulta aburridísima. Los encuentros son bellos, pero fugaces. Lo que puede durar es la historia de una desgracia. Un desencuentro, con pequeños encuentros que sirvan de excusa para otro desencuentro.

Soy un pésimo creyente. A veces creo y a veces no. Pero hay ciertas cosas que no deberían suceder. Prefiero a los griegos, con esa sarta de dioses que se odian, se adoran, se desheredan, tienen hijos y comparten la novia con el hijo. Eso me parece más normal. El otro, como todo lo que es perfecto, me causa horror y me despierta muchas sospechas.

A veces miro el cielo y pasan esos vientos huracanados que duran un minuto y después se desvanecen, y leo en los diarios sobre estos aluviones de barro que borran un pueblo del mapa. Las montañas se van a hundir y los mares subirán. Está escrito, pero no lo queremos leer, porque ya no se lee. Quedarán tres o cuatro y volverán a contar una historia. Y, hasta entonces... roña.


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