jueves, 12 de agosto de 2010

ESC.131 EXT. TEMPESTAD -- DÍA

Si hay algo en lo que los americanos se destacan, es en la confección de trailers y carteleras. Son excelentes vendedores. Nos convencen de entrar a ver bodrios innombrables, con el solo poder de esas dos herramientas. Así que no quiero poner las manos en el fuego, pero esta cartelera que les muestro a continuación me llamó mucho la atención. No solo por su impacto, sino por distintos elementos que reúne y que auguran, quizá, un muy buena película.


La Tempestad no necesita mucha presentación. Se trata de una de las obras más importantes de William Shakespeare, no solo por su calidad, sino por considerarse, probablemente, la última obra que escribió. Cuenta la historia de Próspero, duque legítimo de Milán, quien pasa sus días recluido en una isla desierta, luego de haber sido expulsado de su posición por su hermano Antonio. Allí, junto a su hija Miranda, se ha dedicado al estudio de la magia, convirtiéndose en un poderoso hechicero y contando con la ayuda de espíritus como Ariel. Enterado de que su hermano pasará cerca de la isla en barco, Próspero decide vengarse de él, para lo cual convoca con su magia una terrible tormenta,  con el fin de que su hermano naufrague en las costas de la isla y así pueda concretar su venganza. Venganza que, al final, no llevará a cabo, eligiendo perdonar a Antonio.
La obra ya ha sido llevada muchas veces al cine. Una de las más notables, es la adaptación que realizó Peter Greenaway con su película Prospero's Book, en 1991.
Esta nueva versión, cuyo estreno se anuncia para la clausura del 67º Festival Internacional de Cine de Venecia, en septiembre, tiene dos particularidades que concentran, para mí, un gran interés.
Primero, la decisión de que Prospero sea un personaje femenino, Prospera. Y que la mujer que encarnará a Prospera sea nada más y nada menos que Helen Mirren. Para aquellos que la conocen solo por su reciente triunfo actoral en la película The Queen, les recomiendo que se acerquen a otros momentos importantes de su carrera: van a descubrir a una de las actrices más increíbles que hayan visto. Pueden verla, por ejemplo, en los siete episodios de Prime Suspect, la serie policial inglesa de la BBC en la cual interpretó a la detective Jane Tennison con una profundidad y una fiereza desconocida hasta ese momento en las series policiales (Prime Suspect fue elegida por la revista Time como uno de los "100 Best TV Shows of All-TIME", y tanto la serie como Mirren ganaron múltiples premios Emmy, Golden Globe Awards, BAFTA y Peabody).
La decisión de cambiar de sexo a un personaje así, dentro de una obra que muestra el interés del autor por las relaciones familiares y la reconciliación, no puede ser solo un capricho: la conexión femenina con el mundo de la familia sin duda ha de ser puesta en juego para acentuar este aspecto de la pieza. Y si Helen Mirren porta la máscara, esa puesta en juego será sin duda una apuesta por todo lo alto.
El otro elemento atractivo de esta nueva versión de La Tempestad, es su directora, Julie Taymor.

Taymor es una artista multimedia: ha dirigido musicales de Broadway (El Rey León), ópera (El holandés errante de Wagner), y cine. Para este medio dirigió, justamente, Taymor ya dirigió una adaptación de Shakespeare que levantó revuelo: Titus, con Anthony Hopkins. Fue altamente criticada, pero si algo puede destacarse de la puesta, son los riesgos que Taymor decidió tomar.
Sus dos esfuerzo posteriores tuvieron mejores resultados de crítica. Uno fue Frida, la biopic de Frida Khalo protagonizada por Salma Hayek (personalmente, de las mejores biopic que he visto). Y el otro, la desmesurada y emocionante (aunque en algún punto fallida) Across the Universe.
Si sumo la desmesura visual y emocional de esta última, con la profundidad de personajes y la pasión en la mirada de la primera, pienso que el acercamiento de Taymor a La Tempestad puede ser exitoso, por lo menos desde el punto de vista artístico (seguro no va a recaudar como Transformers).
Todo esto pensé viendo la cartelera, y eso que aun no hay trailer.
Veremos si esta Tempestad no lleva puestos, o es apenas un tibio chubasco.
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