domingo, 24 de julio de 2011

ESC.208 EXT. CINE MUDO -- DÍA

Hace un par de días tuve la oportunidad de ver una película llamada Wrecked. Me resultaba interesante la propuesta: un hombre se despierta luego de un accidente de auto y no sabe quién es, dónde está, o cómo salir primero del auto, en el que está atrapado, y segundo del bosque, en el medio del cual se ha despeñado el auto. La película cumplió con lo que prometía, sobre todo por la solvente actuación de Adrien Brody. Pero más allá de ser entretenida, me hizo pensar inmediatamente en otras dos películas recientes, Buried (de Rodrigo Cortés, con Ryan Reynolds), y Essential Killing (de Jerzy Skolimowski, con  Vincent Gallo).
Las tres comparten un elemento central: un solo personaje moviliza la acción, apenas relacionándose con ciertos tipos de "wilson", y en el caso de Wrecked y Essential Killing, ambas son prácticamente mudas (en Buried, hay un porcentaje importante de diálogo telefónico con un personaje tácito).
En el caso de Essential Killing, estamos frente a una película, a todos los efectos prácticos, casi muda. Brevemente, se trata de la historia de un taliban llamado Mohammed (Vincent Gallo), que es capturado en Afganistan luego de matar a tres soldados americanos. Es transferido a Europa para ser interrogado, pero se las arregla para huir. La película comienza en este punto, contándonos la huida de Mohammed a través de un territorio que desconoce, cruzándose con gente que no habla su idioma. Mohammed no emite una palabra en toda la película. Solo huye casi sin sentido ni dirección, impulsado solo por el instinto de supervivencia. La película, realmente asfixiante, no tiene siquiera música, salvo en contados momentos.
Wrecked es más hollywoodense, pero comparte un espíritu similar. Foco sobre un personaje que intenta sobrevivir en un mediohabiente hostil. Tendencia al cero diálogo. Buried, si descontamos el diálogo telefónico que mantiene el personaje de Ryan Reynolds, es básicamente igual. Reynolds, Brody y Gallo son tres actores muy diferentes, y cada uno construye desde un lugar distintos; comparten el compromiso con cierta intensidad necesaria para sostener un relato en relación al cual son ubicuos.
Puede ser una moda, pero en todo caso me parece una moda sana. No es que este tipo de relatos no tengan trucos e incluso cierto grado de afectación, pero me parecen una búsqueda interesante, una forma de reconectarse con ciertos recursos del cine que ya no son tan comunes de ver. Con elementos que son propios de este lenguaje y de ningún otro.
Por supuesto, me pongo en el lugar de los guionistas de estas tres películas y me doy cuenta del desafío de escribir un guión de 90 páginas donde todo se construye en relación a la acción interna y externa que transita un personaje.
Lamentablemente, no pude encontrar los guiones de ninguna de las tres películas para poder analizarlos. Pero apenas aparezca alguno de ellos, voy a subir páginas y dejarlas al alcance de todos.
Mientras tanto, recomiendo ver las tres películas para marcar similitudes y diferencias. Creo que es un buen ejercicio de "taller" de guión.



1 comentario:

Nacho. dijo...

Me apunto la película para verla. A ver si sale pronto por algún el guión de "Buried" para echarle un vistazo.

¡Saludos!