miércoles, 29 de septiembre de 2010

ESC.147 EXT. UN TIPO GRACIOSO -- DÍA

Investigando sobre Los Simpson, a fin de profundizar un poco sobre la forma en que los guionistas elaboran el humor de la serie, me enteré de la existencia de un tipo sobre el que nunca había oído hablar. El hombre detrás de Los Simpson, se podría decir. No, no es Mat Groening, ni Albert Brooks. Es uno de los guionistas, un personajón que me hizo acordar a los personajes de Robert Crumb. Su nombre es George Meyer y, aparentemente, es uno de los hombres más graciosos del mundo.
En este artículo publicado en el año 2000 por The New Yorker, se puede conocer un poco de su historia, su relación con Los Simpson, y la forma en que trabaja la cabeza de una persona cuya cabeza no se parece a la nuestra. Es largo (aunque en realidad está cortado; pueden leer la versión completa aquí), pero vale la pena.



George Meyer empezó a escribir en "Los Simpson" en 1989, unos cuantos meses antes del estreno del primer capítulo en la Fox. En los créditos de años recientes aparece como uno de los varios productores ejecutivos, pero no existe ningún título que pueda describir adecuadamente su rol. Ha dado forma a la serie tan a fondo que ahora mismo se podría decir que la sensibilidad cómica de "Los Simpson" es principalmente suya.
"George es el mejor guionista cómico de Hollywood", me dijo Mike Scully. "Cuando empecé a trabajar aquí hace siete años me dejó de pasta de boniato. Yo había hecho un montón de trabajo en sitcoms anteriormente, pero el rollo de George era tan diferente y tan original que dudé de que mis capacidades estuviesen a la altura. (…) La gente siempre se pregunta por qué "Los Simpson" siguen siendo tan buenos después de tantos años en antena, y aun a riesgo de cabrear al resto de guionistas, creo que debo decir que la razón principal es probablemente George."
Debido a que la animación es un proceso muy trabajoso y muy costoso en cuanto a tiempo, preparar las imágenes visuales para cada episodio de "Los Simpson" requiere casi un año. Meyer y sus colegas aprovechan esa larga gestación para añadir y borrar chistes, insertar escenas, alargar o acortar pausas de fracciones de segundo y pedir relecturas de frases a los actores de voz de la serie (quienes, como no aparecen por pantalla, tienden a ser mucho más tratables que las estrellas de Hollywood).
Un cuidado así crea una densidad textural que hace que cada episodio parezca durar mucho más de media hora. Esto también da pie a innumerables detallitos para los espectadores atentos, como por ejemplo un salón de belleza local llamado "el Perm Bank", la palabra "yoink" (acuñada por Meyer) que los personajes balbucean cuando chorizan algo y un mensaje de bienvenida colocado en la iglesia de Springfield después de un huracán: "Dios da la bienvenida a sus víctimas". Los guiones contienen alusiones a libros, películas y otros programas de televisión, y están sembrados de encantadoras oscuridades, como el hecho de que Montgomery Burns, el desalmado propietario de la central nuclear local, emplee un saludo telefónico promocionado sin éxito por Alexander Graham Bell: "Ahoy - ahoy".
La mayor parte del trabajo creativo en "Los Simpson" tiene lugar en dos salas de conferencias de la Fox, que son conjuntamente conocidas como "la sala de reescritura" o simplemente "la sala". Ahí es donde se idean las historias, se desarrollan y se pulen; y es donde Meyer, según sus colegas, es el maestro. Los ejecutivos del programa le consideran tan valioso en la sala de reescritura que suele estar exento de obligaciones de edición. Como compensación, dedica casi todos los días de la semana a reformar y pulir el trabajo de sus colaboradores. El pasado verano acompañé un día a Meyer a la Fox y presencié una larga sesión de reescritura, durante la cual él y media docena de colegas se devanaban los sesos puliendo la primera versión de un futuro episodio. La mayoría de chistes e ideas proferidas por los guionistas de la mesa no provocaron reacción alguna (reírse por compromiso está considerado contraproducente). La atmósfera, más que la de un club de comedia, era la de una clase de instituto en la que ninguno de los alumnos ha leído el texto que tocaba para hoy, cosa que prueba que la audiencia más dura para un cómico es una sala llena de otros cómicos. Me senté en una silla alejada de la mesa y observé un fenómeno sobre el que Mike Reiss, un guionista veterano de la serie, me había alertado: los guionistas de "Los Simpson", después de proponer algunas frases, miran involuntariamente a Meyer buscando su aprobación. (Ian Maxtone-Graham, otro guionista, declaró recientemente a un reportero: "Preferiría hacer reír a George Meyer antes que ganar un Emmy")

(…) La influencia más importante de su desarrollo moral e intelectual de Meyer fue la revista Mad. Meyer acompañaba a su madre por la tarde en sus viajes al colmado y se quedaba frente al revistero leyendo el último número mientras su madre hacía la compra. En el viaje de vuelta a casa en coche leía unas cuantas líneas cada vez que pasaban por debajo de alguna farola (Una de las posesiones de Meyer más preciadas a día de hoy es un ejemplar de Mad en la que sale dibujado él mismo, en una historieta de dos páginas titulada "A Mad Peek Behind the Scenes at The Simpsons Studio"). Recuerda que le impactó especialmente una parodia de "Daniel el Travieso". Me dijo, "Era una viñeta en la que aparecía Daniel entrando en su casa mientras sostenía un cráneo en una mano, y al pie ponía algo así como 'Mamá, mira lo que he encontrado en la cabeza del Sr.Wilson'. Eso me mató por completo. Al día siguiente me dolían los músculos del estómago de tanto reir. Me sentía como si unos abusones me hubiesen dado un repaso."
Meyer aún admira esa viñeta porque dice que le llevó a una revelación significativa sobre el humor. "Va un paso más allá, y para mí la mejor comedia siempre va un paso más allá", explica. "Daniel podría haber dicho 'Mamá, he matado al Sr.Wilson y aquí está su cabeza' y la Sra. Mitchell podría haber dicho 'Oh, Daniel' o algo por el estilo, y todavía me hubiese parecido bastante gracioso, porque parte de aquel humor para mí era simplemente que un niño se hubiese cargado a un adulto. Pero Dios mío, qué gran chiste. Michael O'Donoghue (más tarde guionista del National Lampoon y del "Saturday Night Live") solía decir que el humor tiene que asombrar, y estoy de acuerdo en eso. Tiene que reencuadrar la realidad de una forma que resulte emocionante. Es como ver en dos dimensiones y entonces abrir el otro ojo o mirar a través de una View-Master y de repente ver en tres dimensiones."
El humor para Meyer se convirtió en la clave para la supervivencia emocional. Su hermana Ann (que está casada con Jon Vitti) una vez me dijo: "La gente a veces me pregunta por qué todos los chavales de mi familia tenemos tanto sentido del humor, y supongo que era eso o morir. La elección era muy limitada. Para George fue una tarea muy dura ser el mayor de un grupo de ocho, y el hecho de que fuese increíblemente inteligente se lo puso todavía más difícil. El resto de hermanos le teníamos un poco de miedo porque era más mayor que nosotros, pero cuidó de nosotros y le admirábamos, nos hizo reir muchísimo. No le gustaba el programa 'All in the Family', en parte porque era capaz de predecir los chistes a la legua.

(...) En 1988 Meyer publicó un fanzine de humor poco convencional llamado Army Man, cuyo subtítulo era 'la revista única de América'. Army Man era el extremo opuesto al abanico de entretenimiento ofrecido por cualquier cadena de televisión. El primer número (llegó hasta el tercero) contenía ocho páginas escritas a máquina, la mayoría del contenido era obra de Meyer, que imprimió doscientas copias y las repartió entre sus amigos. A pesar de su apariencia modesta, Army Man suscitó una sorprendentemente amplia y leal acogida. Salió en la Hot List de la revista Rolling Stone en 1989, y durante años circuló por campus de universidades. Army Man acabó muriendo de éxito. A Meyer le saturó recibir demasiado material no solicitado para Army Man, ya que odiaba rechazar colaboraciones hechas por amigos. 
Uno de los mayores fans de Army Man era Sam Simon, que es uno de los tres productores ejecutivos originales de "Los Simpson". “Los Simpson" de hecho empezaron en 1987, un año antes del primer número de Army Man, en formato de cortos de un par de minutos para el programa "The Tracey Ullman Show". Su creador fue el dibujante Matt Groening, que modeló a los personajes originales basándose en su propia familia. No obstante, probablemente "Los Simpson" de hoy en día comparten más material genético con Army Man que con estos cortos, o incluso más que con los primeros episodios emitidos en la Fox.
Los personajes de la serie son la clave de su atractivo. Ahora hay algunos cientos de ellos, y los mejores se han ido volviendo más reales y más complejos que la mayoría de personajes de series con actores reales. Como se trata de dibujos, los personajes pueden evolucionar y crecer mientras su aspecto se mantiene congelado en el tiempo. Homer todavía tiene los mismos cuatro pelos en su cabeza, pero a lo largo de los años el personaje ha pasado de ser un malhumorado padre autoritario a ser un bobo soñador, seguramente uno de las creaciones televisivas cómicas más memorables y originales. Lisa se ha vuelto aun más sabia y precoz "No creo que los cheques de verdad tengan signos de exclamación", le dice a Homer, que cree que una promoción de lotería que ha recibido por correo realmente vale un millón de dólares. Lisa ha desarrollado una vida interior que se acerca a la de Meyer más que ningún otro personaje del programa. "Marge no ha cambiado mucho", dice Meyer, "El problema con Marge es que no puedes ponerla a hacer chifladuras estúpidas porque la gente pensaría que estamos denigrando a las mujeres en general, pero tampoco puede ser una superwoman perfecta porque tiene que ser medio plausible que ame a un marido como el suyo y aburra a sus hijos. Es algo bastante trágico."

(...) Le pregunté a Meyer qué opinaba sobre las comedias televisivas modernas. "En la mayoría de series de hoy en día", dijo, "casi todos los personajes son estereotipos, o simplemente poseen sólo un rasgo característico y poco más. Y hay series en las que los siete personajes hablan exactamente como guionistas de comedia. Todos los personajes parecen estar soltando bromas constantemente y, concretamente, bromas para herir a otra gente. Mi antigua novia, Maria, dijo en una ocasión que si alguna vez alguien le soltaba una frase de las que los personajes de sitcom se suelen decir entre ellos seguramente rompería a llorar y saldría corriendo de la habitación."
"Cuando tú y yo éramos niños, las comedias televisivas corrientes iban de una bruja, un marciano, un fuerte fronterizo, o un prisionero de guerra nazi cómico. Así era la corriente general en cuanto a comedias. Ahora la comedia corriente trata de un grupete de gente que sale por ahí en un escenario urbano genérico y tienen conversaciones y se buscan las cosquillas entre ellos. Recuerdo haber visto en los sesenta un episodio del "Superagente 86" en el que unos indios malhumorados estaban apuntando hacia Washington una flecha de sesenta pies, y Max soltaba algo así como 'Es la segunda flecha más grande que he visto en mi vida', y yo pensé, qué bien, las series van a seguir siendo cada vez más alocadas. Nunca soñé que las comedias televisivas iban a volverse tan monótonas, que lo único que hay es gente en comedores humillando a los demás."
Le pregunté por qué las comedias televisivas habían cambiado. "Uno de los motivos principales", me dijo, "es la tiranía del público presente en las grabaciones, que creo que se ha cargado la comedia televisiva en general. 'Leave it to Beaver', al contrario que la mayoría de sitcoms de hoy en día, no se grababa ante público. Si ese programa estuviese en producción a día de hoy y Beaver hiciese algún tipo de observación dulce y amable sobre su colección de minerales, o alguna otra cosa por el estilo, esa frase no conseguiría hacer reir al público durante el ensayo y sería suprimida. Con público en las grabaciones siempre acabas tirando de frases con final afilado para que el público pueda identificar que son chistes. El público detesta tener que adivinar si algo es gracioso o no, y me parece que es porque a la gente le angustia reirse cuando no toca, es algo parecido al miedo a hablar en público. Es por esto que las mayores estrellas de la comedia suelen ser gente tipo Robin Williams o Jim Carrey, porque con ellos el público nunca tiene que adivinar cuándo están tratando de ser graciosos. Es el mismo fenómeno que ver un gag en el trailer de una peli. Muchas veces los mejores gags de una peli salen en el trailer, de tal modo que antes de ir a ver la peli puedes haberlos visto ya unas seis veces. Entonces vas a ver la peli en cuestión y piensas 'Oh, no, aquí llega el gag que salía en el trailer, supongo que nadie se va a reir porque todos lo tenemos ya visto'. Mentira. Ese gag se lleva la mayor carcajada del público, como una explosión nuclear."
Dada esta inseguridad, los creadores de "Los Simpson" tomaron un riesgo extraordinario: decidieron no añadir risas de fondo. En la mayoría de sitcoms el diálogo se interrumpe repetidas veces por crescendos de carcajadas reverberantes (o directamente por risas enlatadas), creando el inverosímil frena-y-sigue propio de tantas conversaciones de sitcom, en las que la reacción inicial de un personaje ante una observación ostensiblemente humorística sólo puede ser sonreir forzadamente o mirar hacia los lados mientras las risotadas se apagan. En "Los Simpson" a una frase graciosa le puede seguir inmediatamente otra frase graciosa, de tal modo que el humor queda sutilmente expresado por capas. En un episodio escrito por Meyer titulado "Homer el hereje" (en el que Homer se salta el ir a la iglesia una mañana y entonces pasa el mejor día de su vida según él) el reverendo Lovejoy describe la religión de Apu Nahasapeemapetilon, tendero del Badulaque local, como "indefinida". Apu le responde indignado: "¡Hindú! Hay setecientos millones de nosotros en el mundo." Lovejoy le sonríe condescendiente y le dice "Tanto peor", un chiste rápido que hubiese sido demasiado delicado como para ser oído por encima de repiques de risas añadidas. El éxito de "Los Simpson" dio coraje suficiente a otros productores para dar el salto sin red; hoy algunas de las mejores comedias de la tele, entre ellas "King of the Hill" y "Malcolm", también carecen de risas de fondo.

(...) Meyer provocó consternación en "Los Simpson" cuando en 1995 anunció que no iba a renovar su contrato al final de aquella temporada, la sexta de la serie. Se sentía quemado por el calendario de guionización, que al contrario que en la mayoría de programas de televisión, no incluía vacaciones de verano ("Nunca hay descanso para nadie", me contó John Swartzwelder). Meyer quería probar algo que le pareciese menos explotante y más estimulante a nivel intelectual. Habló varias veces sobre escribir una película, retomar Army Man, escribir una obra de teatro o trabajar en un programa piloto presentado por él mismo.
(...) Un momento clave ocurrió en la Fox un día en el que Matt Groening invitó a Meyer a comer con él y con el artista Robert Crumb, cuya obra Meyer adora. Crumb siempre lleva consigo un cuaderno de esbozos, y dejó que Meyer lo hojease. "Cuando se lo devolví," dice Meyer, "le agradecí que me hubiese dejado ver sus cosas, y él dijo, con expresión avergonzada, 'Mi vida es un libro abierto'. Por algún motivo esa afirmación fue como un gatillo en mi mente." Meyer se pasó una sesión entera con su psiquiatra deshaciéndose en atroces sollozos cada vez que intentaba decir esa frase. Una sesión que él considera el punto decisivo en su terapia,"Hasta aquel momento, supongo, mi vida no había sido un libro abierto, y no había tenido el coraje de arriesgarme a ser yo mismo ni a mostrarme a mí mismo ahí fuera de forma inédita. Fue una experiencia muy poderosa. Ahora ya no puedo sollozar de aquella manera, ni siquiera como numerito en las fiestas."
Los colegas de Meyer en "Los Simpson" se hubiesen preocupado mucho más por el hecho de que dejase la serie si de verdad hubiesen creído que iba a aguantar fuera mucho tiempo. Y, como varios habían predicho, volvió casi inmediatamente, primero como consejero y después otra vez como miembro del equipo a tiempo completo. "No me siento avergonzado de mí mismo por haber vuelto", dice. "Maria siempre me dijo que no me tomase mi púlpito en "Los Simpson" a la ligera, que no lo despreciase ni banalizase, y ella tenía razón, porque probablemente nunca estaré asociado a nada que llegue a tanta gente, incluso si por mi cuenta trabajo duro durante el resto de mi vida."

domingo, 26 de septiembre de 2010

ESC.146 INT. ABRIL Y ELLA - DÍA

Este sábado empecé una actividad nueva. Una suerte de script doctoring: trabajar con otro guionista en algunos proyectos que tiene en formación, y ayudarlo a llevarlos a buen puerto. Realmente me pareció muy interesante poder analizar el trabajo de otro, ponerme en su cabeza pero desde la mía. Creo que puede ser una actividad muy gratificante. Les iré contando cómo va.
En realidad, lo que quería mostrarles son algunos trabajos de Christian, el guionista (y realizador) al que estoy asistiendo. Christian escribió y dirigió dos cortos, uno en 2005 y otro en 2008. Según me contaba, para el primero de ellos, Abril, contó con varios fierros y una crew notable, y se nota en la factura del corto, sumamente profesional; para el segundo, Ella, no contó con nada: días antes de filmar, le robaron todo el dinero que tenía guardado para el rodaje, y tuvo que conformarse con hacer algo muy mínimo.
Con o sin recursos, lo que me llamó la atención es, en el caso de Abril, la sensibilidad del cuento que Christian eligió contar, y el espacio/tiempo dramático en el cual desarrolló la historia; en el caso de Ella, un brevísimo cuento con "truco" al final, es notable cómo el truco funciona de manera perfectamente integral, sin parecer un deus ex machina.
Aquí van entonces, Abril y Ella. Gentileza de la mirada de Christian.



jueves, 23 de septiembre de 2010

ESC.145 EXT. CIEGA EN SUIZA -- NOCHE

Dice Wikipedia que Lucerna "es una ciudad y comuna suiza, capital del distrito del mismo nombre, centro económico, cultural y social de la región de Suiza central, septima ciudad de Suiza. (...) se levanta a orillas del lago de los Cuatro Cantones (Vierwaldstättersee) y cerca de los montes Pilatus y Rigi de los Alpes suizos. Lucerna es considerada la ciudad más turística de Suiza".
Lucerna también es el lugar donde se realizó la entrega número 50 del Global Television Festival Rose D'Or, que se cuentan entre los más importantes del mundo, junto a los Bafta y los Emmy.


Ayer a última hora de nuestro país, se conocieron los ganadores.
En la categoría Soap & Telenovela, la ganadora fue una tal Date Blind.
Ciega a Citas, en su idioma original. La lista de premiados dice lo siguiente:

Soap & Telenovela
Date Blind / Argentina
Single Lucia hears her family bet on her not finding a real boyfriend before her sister's wedding. She tries to prove them wrong, knowing she has only 258 days to do it...
Production company: Dori Media Contenidos*/ Rosstoc
Distributor/Broadcaster: Dori Media Distribution Gmbh
Bueno, realmente uno se queda sin palabras.
Me acuerdo de ver las planillas de rating y no poder evita cierto sufrimiento al ver que el programa hacía un punto, un punto y medio.
Si hay una prueba de que IBOPE no es Dios, es Ciega a Citas. ¡Salud!


PD: quiero corregir un error cometido en la mayor parte de los post que he escrito sobre Ciega a Citas... no haberle agradecido también a Carolina Aguirre, autora del blog en el cual se basó la tira, por el excelente material que creó. 

martes, 21 de septiembre de 2010

ESC.144 INT. ETERNAUTA A SALVO -- DÍA

Hoy, de casualidad, tuve respuesta a un tema que me aquejaba. Salió publicado en la página web del diario peruano El Comercio. Es parte de una entrevista que la gente del periódico le hace a la directora/guionista Lucrecia Martel.

¿Es cierto que ya no dirigirás “El Eternauta”?
Sí, no nos pusimos de acuerdo con los productores en cuestiones ajenas a lo creativo, pero que podían determinar a futuro la misma creación. Es un proyecto caro en el que necesitas estar totalmente de acuerdo porque hay maquinarias que se van de tus manos. Tenía el guion escrito en un 80% y la historia escrita completa.
¿Crees igual que en algún momento podamos verla en el cine?
Lo que me gustaría es compartir aunque sea con la gente el fenómeno de adaptar un ícono nacional como “El Eternauta”. Me interesaría ver cómo puede uno tomar autoría en algo que es de todos. ¿Hasta dónde llegan tus derechos de transformación de eso y hasta dónde está tu obligación de transformarlo? Esas cuestiones me parecen superinteresantes. Ha sido un proceso muy rico de trabajo. ¡Creo que si al final los productores se hubiesen dado el trabajo de leer el guion, se hubiesen entusiasmado más!


A partir de aquí, es necesaria una aclaración: no me gusta el cine de Lucrecia Martel. Con todo el respeto que me merece su evidente éxito, y sin que se me escapen sus elecciones estéticas (y éticas) a la hora de contar (esa morosidad, esa ambigüedad, ese minimalismo asfixiante), realmente no comulgo con su obra (aquellos que sí le son fieles, pueden encontrar interesante la lectura de este artículo).

Cuando leí, luego del estreno de La Mujer sin Cabeza, que un grupo de productores le había encargado la redacción de adaptación para la pantalla grande de El Eternauta, me sentí desfallecer. Más allá de alguna similaridad entre de la genial obra de Oesterheld y el enfoque de Martel en cuanto al tono alienante con el que ambos cuentan, creo que son dos mundos que colisionan sin remedio.

Creo que es un error recortar ciertos factores de El Eternauta, y olvidarse que uno de sus principales triunfos es que deviene de una linea creativa que Oesterheld comienza con creaciones como Bull RockettSargento Kirk, Ernie Pike y Sherlock Time, todas joyas de los años 50. Aunque El Eternauta destaca por una profundidad en los textos y en la historia que escapa al promedio de su propia obra, Oesterheld no pretende quitarle validez a los códigos de su propio lenguaje: el lenguaje de la aventura.
¿Era Lucrecia Martel la mejor elección para encontrar ese punto donde la aventura se encuentra con subtextos más ricos? Sinceramente creo que no. Salvo que se hubiera permitido quebrar la inercia de su propio cine, probablemente nos hubiéramos encontrado con un Eternauta hundido en una "ciénaga".
Nobleza obliga, quizá el guión de Martel fuera excelente. No lo sé. Pero mi amor (el de miles y miles de personas) por el opus magno de Oesterheld, me hacen alegrarme de que no haya sido necesario correr el riesgo.
Aunque quién sabe cómo será lo que vendrá después de ella...

A la hora de hacer una adaptación de El Eternauta, como dije antes, creo que el equilibrio es central. Dentro de esta historieta, conviven dos mundos: el de la aventura, que nutrió la vida de su autor desde las primeras páginas que escribió para la revista Cinemisterio, y el de las puras "letras", que lo emparentan con escritores como Mujica Lainez y Adolfo Bioy Casares. Los tres comparten esa capacidad de tomar el género fantástico y dotarlo de una profundidad que ensancha sus márgenes allí donde su flexibilidad es más natural.
Basta leer Misteriosa Buenos Aires, o Dormir al Sol, para entender el planteo.
En el caso de El Eternauta, la aventura que atraviesan Juan Salvo y sus compañeros está resignificada por lineas subyacentes, pero muy cercanas a la superficie: la elección del héroe grupal antes que el individual; el paralelismo entre la invasión alienígena y los golpes de estado (cabe señalar que las tres versiones de la obra escritas por Oesterheld, coincidieron respectivamente con los gobiernos de Aramburu, Onganía y el Proceso de Reorganización Nacional); la elección de no mostrar a las mentes detrás de la invasión, los Ellos, sino solo a sus "instrumentos", los Manos, que terminan siendo, en cierto sentido, tan víctimas como los humanos.
Así y todo, ninguna de estas resignificaciones se cruzan en el camino de la aventura, que es el motor que pone la ficción en marcha.
Un acercamiento a El Eternauta a lo Roland Emmerich arruinaría por completo la obra.
Un acercamineto cenagoso y sin cabeza, también.

El Eternauta aun espera al grupo de personas idóneas para que lo lleven hasta las pantallas del cine por el camino de la gloria. Mientras esa gente no llegue, la historieta está al alcance de todos, dispuesta a entregarnos una vez más sus maravillas.

sábado, 18 de septiembre de 2010

ESC.143 EXT. CONTRATAPA -- DÍA

Hoy sábado 18 de septiembre, el diario Perfil publicó, en la contratapa de su suplemento de espectáculos, una columna firmada por Pablo Lago, reconocido autor y gran compañero para los que estamos en este gremio.
La columna de Pablo habla de la actualidad del oficio de guionista, aquejada por graves problemas estructurales en la relación autores/productores/canales.
También habla, sin mencionarla por su nombre, de la Agrupación de Autores de Televisión, de la cual formo parte junto a otros casi 170 autores.
Comparto con ustedes la nota.

jueves, 16 de septiembre de 2010

ESC.142 INT. DERECHOS DE AUTOR -- DÍA/NOCHE

Formando parte de la Agrupación de Autores de Televisión, de las distintas charlas y debates que se han generado desde que casi 200 autores/guionistas de ficción y no ficción comenzamos a reunirnos, una de las cosas que más saltó a la vista es la falta de información que gran parte de los miembros del grupo (yo incluido), teníamos sobre las leyes que amparan el derecho de autor, y cuáles son los límites en la relación autor/productor que no deben cruzarse a la hora de firmar un contrato.
Así es que pensé en compartir con todos los lectores de este blog alguna información básica al respecto. Cuánto más informados estemos todos, mejor parados estaremos dentro de nuestra profesión y de la industria audiovisual en general.
Los siguientes puntos están extraidos de una recopilación armada por Alejandro Robino, un colega que, cual Batman/Bruno Díaz, es guionista y a la vez abogado.

El Derecho de Autor es el “derecho exclusivo concedido por la Ley al autor de  una obra para divulgarla como creación propia de él, para reproducirla y para transmitirla o comunicarla al público de cualquier manera y/o por cualquier medio y también para autorizar a otros a que la utilicen de maneras definidas” (“Glosario de derechos de autor y derechos conexos “de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual – OMPI )

¿Qué tipo de derecho es? Es un Derecho Humano del creador y su obra (a diferencia del copyright, o derecho de copia), amparado por: La Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano (art 27) “Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le correspondan  en razón de las producciones científicas, literarias, o artísticas de que sea autora” / La Declaración de los derechos del hombre de San José de Costa Rica (Art 13) / Convención Universal sobre Derecho de Autor – Ginebra 1952 / Convenio de Berna para la protección  de las obras literarias y artísticas – Acta París 1971 / Tratado de la OMPI sobre Derecho de Autor (TODA/ WCT) – Ginebra 1996

El Derecho de Autor abarca:
Derechos morales: Derecho de paternidad: (Ley 11.723. art. 52.) es decir que el nombre del autor siempre tiene que constar en la obra y sus derivados. Derecho de Integridad: (Ley 11.723.art. 51 y 52), nadie puede alterar la obra del autor.
Derechos patrimoniales:  frutos económicos de la explotación de la obra.

La Ley Argentina protege el Derecho de Autor: a través de la Constitución Nacional (art 75 inc 19, art 17), la Ley 11723 y sus decretos reglamentarios, y la ley 20115.

Las ideas no está protegidas por la ley. Lo que la ley protege es la obra, es decir, la plasmación de la idea (o sea, el trabajo del autor, el libro). O sea que el autor es el sujeto que protege la ley de Derechos de Autor. En otro post ampliaré un poco más esta información. 

martes, 14 de septiembre de 2010

ESC.141 EXT. MAIPO -- NOCHE

La verdad es que la cosa tenía algo de cocoliche. Estábamos en el Maipo, cuna del teatro de revista argentino, entregando premios de una asociación que engloba, en un punto, a la alta cultura. En segunda fila estaban Pinti (de pie; nosotros, él estaba sentado) y su sidekick, y dueño de casa, Lino Patalano. En un palco a la derecha, Osvaldo Bayer (de pie otra vez) y Ricardo Monti. Entre ambos, Mauricio Kartun. Pasando desapercibidos, Larrea y Landriscina. Entre las primeras filas, Roberto Tito Cossa. José María Paolantonio. Y en nuestro rincón, derecha casi al medio, el equipo autoral de Ciega a Citas, esperando hasta lo último de una larga noche para recibir nuestro Premio Argentores a Mejor Telenovela Episódica 2009. Compartíamos fila con Pablo Lago, que esperaba recibir el suyo a Mejor Unitario por Tratame Bien.
Es el primer premio que recibo, y mentiría si dijera que no tenía (tengo) el ego un tanto acariciado. Tanto, que me oprimió un poco el cerebro: cuando tuve la oportunidad de decir algo al micrófono, agradecer o lo que fuera, balbucee un par de incoherencias graciosas y dije Cita a Ciegas en vez de Ciega a Citas
Encima, no mencioné a nuestra querida y recién nacida Agrupación de Autores de Televisión. Laura, una de los ocho autores que fuimos premiados por Ciega, recordó mencionarlo. Pero hubo que esperar a que Pablo Lago recibiera su estatuilla, para que tuviera oportunidad de tomar el mic y poner las cosas en su lugar: los autores de televisión venimos pasado épocas duras, y requerimos, más que premios, apoyo de los colegas de teatro y radio. 
Aplaudí el coraje de Pablo de pararse allí solo y decir lo que tenía que ser dicho. Además, en la noche en que Argentores cumplía 100 años. 
Y después, como el hombre es así, dicotomías y extremos, con el equipo nos fuimos a comer y tomar algo para festejar el premio. 
Fue una buena noche, en resumen. Variada en más de un sentido. 
Espero que se repita.


Sobre el escenario del Maipo, recibiendo el premio. De izq. a de.:
Marcelo Cabrera, Marta Betoldi (autora), Juanca Mastrángelo,
Gabriel Mesa, Gastón Cerana, Laura Farhi y Sebastián Pajoni
(ausente: Santiago Calori).


El equipo, en un restaurante festejando el after premiación.

El premio (pesa una tonelada).

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